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Inma Arrabal nos sorprende con un nuevo poemario titulado La poesía es una enfermedad cardiovascular en el que ahonda en la enfermedad poética.
¿Cuésta asentarse como poeta?
Para poder "asentarse" o sea establecerse y encontrar un lugar como poeta reconocido, en esta época que nos ha tocado vivir, es necesario primero "moverse". Y cuando digo moverse lo digo en todos los sentidos: escribir, por supuesto es lo primero, después tener contacto con compañeros que estén relacionados a su vez con otros poetas, tertulias y círculos literarios. Hay que aprovechar la facilidad que la técnica pone a nuestro alcance por medio de los correos electrónicos, las páginas webs, los blogs, las revistas, etc, etc... Y aún así, es muy difícil. Muy difícil. También influye la suerte, esa suerte que hace que estés en el lugar adecuado, en el momento preciso y con la persona que podría ayudarte a que ese "asentamiento" fuese más fácil. Pero todo eso a mí no me preocupa. Yo soy poeta. Buena o mala, no lo sé. Quienes me lean opinarán. Por eso, porque soy poeta escribo poesía, es una necesidad para mí; escribir es lo que me importa y no pienso en si me "asiento" o no. Procuro moverme por donde quiero y me gusta. Y no me ha interesado nunca relacionarme con personas que quizá sí podrían ayudarme, si esas personas no me interesan también en otros aspectos y por otras cuestiones.
Si La poesía es una enfermedad cardiovascular, ¿los poetas somos enfermos del corazón?
Hay muchas definiciones de Poesía, y yo me inventé esa. Quiero pensar que es una enfermedad del corazón que puede contagiarse y que no tiene cura. Yo estoy "invadida" porque procuro poner el corazón en todo lo que escribo. Si todos los poetas ponen el corazón, además de la cabeza, al escribir, entonces mi definición vale para ellos, si no es así por supuesto que no vale. No puedo generalizar.
La Poesía es una enfermedad cardiovascular que se contagia. Nada la anuncia. Llega sin avisar. Un día abres los ojos y ya está ahí, acechante. Se derrama por los dedos, se vuelve ascua en la boca, apaga y" enciende lunas y lugares y florece en sueños y desengaños."
¿Qué ha dejado esta guerra en favor o en contra de la poesía de la experiencia?
No sé si te refieres a que a finales del siglo XX ya declinaba esta llamada poesía de la experiencia o nueva sentimentalidad y parecía emerger una más notoria entre los jóvenes y más reflexiva, poesía de la conciencia.
La poesía de la experiencia se aleja de la individualidad estilística y temática de los autores "novísimos" anteriores y se caracteriza por utilizar un lenguaje coloquial y reflexivo a partir de acontecimientos o situaciones cotidianas.
No voy a entrar aquí en una clase magistral, aunque habría mucho que hablar sobre eso, pero sí te diré, que bien entrados los años 90 empieza un descrédito de esa poesía por su "abuso" en la lírica española.
En realidad, a mí, todas esas cuestiones de guerras entre "bandas literarias" me interesan hasta cierto punto, creo que sólo sirven para alimentar prejuicios. Simplemente procuro estar un poco informada. Yo intento leer a cada escritor sin tener en cuenta de que lado está. Hay buenos poetas en todas las tendencias literarias. Si acaso estoy muy de acuerdo con un escritor, Luis Antonio de Villena. Él dice que hay poesía buena y mala. La buena podemos analizarla, estudiarla, y entonces veremos que, como todo, la buena poesía tiene pluralidad de caminos. Ninguno vale más ni menos que otro. Por eso no seré yo quien diga cuál es la mejor poesía y que tendencia se debe seguir. Porque es muy lógico y normal y también deseable, que unas tendencias poéticas dejen paso a otras nuevas. Y es lógico porque en la poesía se reflejan las circunstancias políticas, económicas, espírituales, etc, de la generación en que nos ha tocado vivir. Por eso tiene que haber cambios.
Resumiendo un poco: ¿Qué hay a favor o en contra de la poesía de la experiencia? Pues creo que no sé decir nada. Sólo que ha habido una evolución, como siempre la hubo en otras épocas y que esta evolución ha dado paso a las corrientes poéticas de los años de transición del siglo XX al XXI. Estas corrientes poéticas son hoy día difíciles de percibir debido a la gran cantidad y proliferación de nombres nuevos, libros, manifiestos, revistas... Algunas antologías literarias ayudan a visualizar las tendencias generales, pero ya se sabe que en ellas ni están todos los que son, ni son todos los que están. Actualmente creo que hay diversas corrientes que se están produciendo en el marco poético español. No tienen una tendencia común, ni atienden a limitaciones geográficas, ni a condicionantes de edad; les une la fidelidad y la sincera dedicación al verso. Se observa una apertura hacia una pluralidad estética. Se ahonda en la meditación, se busca una nueva materialidad del lenguaje con una fusión entre otras fuentes plásticas, como pueden ser, la música, audiovisuales, cine, televisión...
Creo que esta diversidad puede explicarse por la necesidad de asimilar las nuevas estructuras sociales y de comunicación, que han intensificado la posibilidad de intercambios culturales.
Por eso creo que es bueno que cada vez haya más poetas que se enfrenten a su época y a la escritura con lucidez e independencia.
No sé si con esto he dicho algo de lo que querías saber. Seguramente me he ido por las ramas, pero hay preguntas que dan pie para extenderse más de la cuenta.
¿Por qué siendo la poesía un género tan minoritario genera tantas rencillas? Las rencillas surgen por cualquier cosa, creo que es algo innato en el ser humano, ya se sabe, la envidia, la ambición, el orgullo, las apariencias...Pero quizá también puede influír que en la poesía se expresan ideologías, valores, sentimientos, ya sabes, lo que te decía antes, de escribir poniendo el corazón. Y, ¡claro! si te "tocan" el corazón y tus principios, uno salta. Digo yo que será por eso, ¡vete tú a saber...!

En La poesía es una enfermedad cardiovascular se capta un atisbo de alegría, pero al pronto resurge la tristeza y la melancolía. ¿Es éste el tono vital en el que escribes? Pues parece ser que sí. Todo el mundo me pregunta por qué escribo cosas tristes, ya que en general me consideran una persona activa y alegre. Lo que pasa es que si oigo una música, la bailo, si brilla el sol, lo tomo, si veo una flor, la disfruto y la huelo. Vivo todos los momentos agradables que me brinda la vida con intensidad, por eso me considero una persona afortunada. Pero cuando veo o padezco una injusticia, cuando algo me hace daño o escandaliza, cuando me siento impotente para solucionar cosas tremendas que ocurren y no se pueden evitar, pues todo eso me provoca un estado "especial" que es lo que me impulsa a escribir y ¡claro! no escribo cosas divertidas, si acaso con una leve ironía. Sin embargo, me encanta jugar con las palabras y a veces, las menos, sale algo que no es triste, tampoco divertido, pero creo que sí es algo curioso...
En Por matar tiempo hiciste una incursión en la novela, ¿tendrá continuidad? Espero que sí, de hecho tengo una nueva novela empezada: "El invierno de las cerezas". Además en mi cabeza ronda otra, inspirada en: "Folletino", un relato de mi libro: Espíritus líquidos.
Sura, Amayamar, Los que no volvimos, La poesía es una enfermedad cardiovascular... Se observa un incremento en la introspección. ¿Todo el material poético está dentro?
Todo el material poético está fuera, yo "capto" de algún modo este material. Me impregno de él, pasa a formar parte de mí y luego procuro sacarlo de mi interior lo mejor que sé. No cabe duda de que con el paso del tiempo, la edad y la experiencia, uno se hace más reflexivo, menos impulsivo, al menos a mí me está ocurriendo y supongo que eso se ve.
¿Sigues la poesía de algún autor en concreto?
Cuando leo, no escribo, y cuando escribo no leo. ¿Por qué? Pues porque quiero aprender de otros autores, pero no sentirme influenciada por ellos. Creo que tengo mi propio estilo, mi propia voz. Ahora bien, por supuesto que hay algunos poetas a los que considero geniales (que conste que nombro sólo a poetas, ya que estamos hablando de poesía, y no a escritores en general). Por ejemplo: Fernando Pessoa, César Vallejo, Leopoldo Mª Panero, Cesare Pavese, Sylvia Plath, Miguel Hernández, Rainer Mª Rilke... la lista sería interminable.

¿Trabajas ya en algún proyecto más?
En la novela que te he nombrado anteriormente: El invierno de las cerezas, y estoy terminando un poemario: Versos inconexos. Pero tengo algunos más acabados y en espera de edición: Una mirada al absurdo, Sílice (SiO2) y El corazón es un pájaro que llama... ¿Qué hay que hacer para enganchar al lector en la poesía?
Creo que hay que "huir" del lenguaje complicado y barroco. El lector tiene que sentirse identificado y comprender lo que está leyendo, (aunque entienda algo diferente a lo que el autor ha querido expresar). Debe sentirse "partícipe" de la lectura. Y aunque se dice que las poesías no deben explicarse, a mí me parece que si el lector conoce un poco de la vida del autor y las razones que ha tenido éste para escribir una cosa y no otra, eso ayuda a que se sienta atrapado por la lectura, aunque sólo sea por curiosidad. Y algo es algo. Creo que en las tertulias y recitales que se hacen, se debería dar más importancia a estas cosas y no empezar a leer de corrido un poema tras otro. Por muy bien que el poeta lea y por muy buenos que sean los poemas, si el oyente no tiene en la mano el poema escrito, o si el poema es muy extenso, lo más probable es que al segundo poema el asistente a la tertulia "desconecte" y se distraiga con el vuelo de una mosca.
Gracias por tus palabras, Inma, y esperamos con impaciencia tu próximo proyecto.
Luís Vea García
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Título: La poesía es una enfermedad cardiovascular
Autora: Inma Arrabal
Editorial: Huerga y Fierro Editores
Págs: 70
Precio: 12 €
Inma Arrabal no es una recién llegada al género poético y eso lo atestiguan sus libros publicados: Sura, Amayamar, Los que no volvimos y, ahora, La poesía es una enfermedad cardiovascular. En este nuevo libro que parece creado para explicar a los lectores qué es para la autora la poesía, nos ofrece un vademécum para curar la enfermedad poética. El libro se divide en tres partes: La enfermedad, Poemas cardiovasculares y Efectos secundarios (Siete desatinos). Hay un poema breve de la primera parte que define bien la poética que Inma Arrabal sostiene en su libro:
No hay remedio para esta enfermedad
que se contagia en lunas.
Sólo sé que las palabras
pasan por las esquinas de las hojas en blanco
condensándose en poemas nuevos.
Quizá pueda sanarme
cuando uno de ellos me salga perfecto
o cuando mi corazón destile violetas
y deje de hacerse preguntas
que no tienen respuesta.
Inma Arrabal maneja con destreza las palabras y los significados de forma que el vocabulario es como plastilina anhelante de que se le dé forma.
Entonces dejaré de escribir,
antes de que el vestido del lenguaje
se me quede pequeño.
Los textos están llenos de imágenes que evocan:
Las sonrisas falsas se descoserán;
la lluvia desertará de las nubes
de fantasía que se desborda con el añadido de que tiene la virtud de situarnos al final en la realidad:
El color de la noche disfraza las palabras;
y sus sentencias caen a veces como un mazazo:
Y me marcharé de aquí convertida en tierra nueva
hacia otra inclemencia que no sea la tuya.
De ahí el tono general melancólico y triste.
Pero Inma juega también con el lector y silenciosamente le propone:
(Si no lo entendéis, anotad vuestras preguntas
en el cuaderno anaranjado del horizonte)
Y si bien el tono general es triste, entre los versos siempre hay un recodo para hablar del amor, un amor que en Inma siempre tiene algo de erotismo:
La soledad se aparea , haciendo un trío
con hechizos y nostalgias.
Y más evidente en el siguiente fragmento:
En la obscuridad prohibida de unos jardines,
me dejé desflorar a medias
Y un ejemplo más:
mientras una mujer
despeina su virginidad
Pero como no todo es tristeza, recomiendo que no se dejen de leer el Séptimo desatino, un prodigio de juego poético en el que la autora se mueve a la perfección.
Luís Vea García

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RAFAEL CHIRBES EN EL PÚBLICO LEE
El escritor Rafael Chirbes, autor de “Por cuenta propia, leer y escribir”, es el invitado al programa EL PÚBLICO LEE, que presenta Jesús Vigorra y que se emite el domingo 14 de marzo en CANAL SUR 2 a partir de las 19:30 horas. Más información del programa en http://blogs.canalsur.es/elpublicolee/
Si quieres ver EL PÚBLICO LEE en internet, entra en http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/portada o en http://blogs.canalsur.es/elpublicolee/
En la sección "Este mes", durante todo el mes de marzo se puede ver el programa en el que estuvo invitada la autora Almudena Grandes, con su obra "El corazón helado", emitido en el mes de abril de 2007.
La Radio Televisión de Andalucía (RTVA) ha puesto en marcha la campaña ‘Ven a Leer con Canal Sur’ que tiene como objetivo el fomento del hábito de la lectura entre los andaluces. Se trata de una iniciativa que supone, además, la apuesta más importante realizada por la RTVA con este objetivo, ya que concentrará en un periodo de tres meses la emisión de 840 spots de televisión y más de 1.000 cuñas de radio.
Enlace a la nota de prensa de "Ven a leer con Canal Sur" http://blogs.canalsur.es/notasdeprensa/2010/02/15/rtva-pone-en-marcha-una-campana-de-fomento-de-la-lectura/. Enlace a las bases del concurso: http://venaleer.canalsur.es
EMISIONES DE EL PÚBLICO LEE TEMPORADA 2009-2010
Canal Sur 2 - Domingos, 19:30 horas; Redifusión: Miércoles, 01:30 horas (madrugada del martes al miércoles) y Miércoles, 11:00 horas
Andalucía TV - Sábados, 16:45 horas
TV a la carta (internet): www.radiotelevisionandalucia.es/
PRÓXIMAS RESENTACIONES DE LIBROS DE LA EDITORIAL CARENA
* El jueves 11 de marzo, a las 19 horas, en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Portal de L’Àngel, en Barcelona, tendrá lugar la presentación de Los anónimos de la guerra de Cuba, de Emilio Vivar, la historia de los soldados españoles que combatieron en la colonia. Intervendrá la ingeniera cubana Laritza Rosado.
* También el jueves 11 de marzo a las 19 horas, en la librería La Central del Raval (c/ de Elisabets, 6 - Barcelona) tendrá lugar la presentación de El cuerpo adivinado, de Helena Junyent, un poemario intimista sobre el amor y el deseo. Intervendrá el poeta y catedrático de Literatura Española de la Universitat de Barcelona y presidente del Aula de Poesia de Barcelona, Jordi Virallonga
PRESENTACIÓN DE “PLANETA FAVELIS” EN GRANADA
Martín Favelis te invita a la presentación de su nuevo libro "Planeta Favelis" el jueves 11 de marzo a las 20.00 horas. Este acto tendrá lugar en la librería Nueva Gala (C/ Almona de San Juan de Dios, 15, Granada). Hablarán sobre el libro, Andrés Sopeña Monsalve y Jesús Lens. Se servirá una copa de vino a los asistentes.
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Título: El misterio del mundo
Autor: Fernando Pessoa
Edición y traducción: José Luís García Martín
Editorial: Paréntesis
Págs: 272
Precio: 14 € en papel/ 8 € en ebook
No resulta fácil concretar en pocas palabras el complejo universo que en sí mismo representa la poesía de Fernando Pessoa. Ahora bien, un recorrido antológico puede ser quizá la mejor manera de aproximarse a la deslumbrante heteronimia (que no seudonimia) de una voz poética desdoblada que construye, a base de distintas y variadas piezas, un Todo ensamblable.
Para perfilar levemente la idiosincrasia de este autor portugués, diremos que Fernando Pessoa nació en Lisboa la tarde del 13 de junio de 1888, hijo de un modesto funcionario público y de una dama de estatus elevado, elegante e inteligente. Tras la muerte de su padre, su madre, su padrastro y la familia al completo se trasladan a África del Sur (1895). Allí aprenderá inglés y vivirá los diez años siguientes, entregado por entero a la lectura. En agosto de 1905 regresa definitivamente a Portugal. Infructuosamente se matricula en la Universidad (Curso Superior de Letras) y tras abandonarla, funda una tipografía, empresa que tampoco prospera. Empieza a ganarse la vida de corresponsal de cartas comerciales al extranjero, en diferentes despachos. A finales de 1908, abandonando parcialmente el inglés y escribe ya sus primeros versos portugueses.
La antología que nos ocupa es como decimos un buen escaparate para acercarse a la obra del genial poeta (análoga en variación e inabarcabiliadad a la ingente obra de Juan Ramón Jiménez). Ésta pretende mostrar algunos de las composiciones (tanto en verso como en prosa) más logradas y profundas de libros como: Mesagem, Poesía, Poemas de Alberto Caeiro, Odes de Ricardo Reis, Poesías de Álvaro de Campos, Primeiro Fausto, Quadras ao gosto popular, Livro do desassossego.
Muchas de estas composiones parecen estar barnizadas de un sentimiento difuso, de una escala de grises donde la voz poética, ágil e impenetrable, se asoma al balcón íntimo de una existencia melancólica (la saudade parece una constante en toda la obra). Dentro de los poetas-personajes creados por Pessoa, Alberto Caeiro, como ya señaló la crítica pessoniana, se erige como el poeta de la Naturaleza, de la objetividad de las cosas del mundo. Por su parte, Ricardo Reis es el poeta pagano, de lenguaje culto sereno y pulcro, mientras que Álvaro de Campos es el poeta existencialista y metafísico.
Tras la lectura del libro uno puede constatar con cierta seguridad que en casi todas las composiciones que se agrupan bajo el título de esta antología (El misterio del mundo) responden a una sensibilidad fuertemente intelectual que impregna incluso aquellos poemas que, por su aparente finalidad, podrían estar más alejados de las inquietudes del intelecto (tal es el caso de Quadras ao gosto popular). Florece igualmente un sentimiento nacional que pretende encumbrar los grandes logros de la nación portuguesa, a través de sus más notorios personajes (esto puede advertirse de manera clara en Mensagem).
Con respecto al último de los libros que aparece en al antología, El libro del desasosiego, habrá que decir que se trata de un libro en ocasiones ambiguo y difícil de entender. Su prosa limada pero llena de matices y de gran pluralidad de significados, hacen a esta reunión de impresiones una de las obras más significativas del siglo XX.
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Al término de este día permanece lo que quedó de ayer y lo que quedará de mañana: el anhelo insaciable e innúmero de ser siempre otro y el mismo.
David Porcel Bueno

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Título: Rusia Gótica
Autores: Varios
Traducción: James y Marian Womack
Págs: 16 €
Precio: 192
Si digo ahora “cuento gótico” seguro que lo primero que se os viene a la cabeza es el nombre de algún conocidísimo escritor inglés, tal vez de uno de nuestros autores españoles más célebres. También puede que pienses en algún autor francés o alemán, pero, ¿qué me dices de la literatura rusa, de todos los cuentos que se escribieron en esa época que se enmarcan perfectamente en ese movimiento? Hoy hablaremos de “Rusia Gótica”, el libro de cuentos que la editorial Nevsky Prospects nos ofrece para suplir, y con creces, esta carencia.
Rusia gótica se nos presenta como un libro compuesto por seis relatos escritos por otros tantos escritores. Preceden a estos cuentos un prólogo escrito con maestría por la autora española Espido Freire. Encontrará el lector muy acertados todos los aspectos que Freire viene a destacar. Por lo pronto, yo me quedo especialmente, pues coincido plenamente, con ese párrafo en el que afirma que estos cuentos son ricos en detalles, cosa que no suele pasar hoy en día, pues a veces parece preferible dar un par de pinceladas sueltas aquí y allá y que el lector se las apañe como pueda para entender lo que el escritor quería decir. Está bien: es verdad que muchas veces se consiguen resultados muy positivos de esta forma; pero un cuento gótico, un relato de intriga y terror, no produciría el mismo efecto en nosotros si no estuvieran descritos a la perfección todos y cada uno de los lúgubres detalles que marcan el ambiente en el que se desarrolla la historia, así como las reacciones que los personajes tienen ante las situaciones que se les presentan. Y los cuentos de Rusia gótica lo hacen, tanto, que no creo que sea recomendable para los más asustadizos adentrarse en ellos en una noche de luna llena y viento huracanado.
Nos encontramos tras el prólogo con los cuatro primeros relatos. Aunque, como decíamos en principio, cada uno pertenece a un autor distinto, creo que podemos encontrar ciertos aspectos en común, como la brujería (reflejada en “El anillo”, de Yevgeni Baratynski; “El hombre lobo”, de Orest Sómov y “La vendedora de pasteles”, de Antonio Pogorelski), real o imaginada; la existencia de fantasmas (como en “Los invitados inesperados” de Mijail Zagoskin y “La vendedora de pasteles”, de Antonio Pogorelski) que a veces pueden percibirse como presencias demoníacas (también como en “Los invitados inesperados”, de Mijail Zagoskin y “La vendedora de pasteles”, de Antonio Pogorelski); las maldiciones (vistas en “El anillo”, de Yevgeni Baratynski; “El hombre lobo”, de Orest Sómov y “La vendedora de pasteles”, de Antonio Pogorelski), así como los finales felices en los que el bien triunfa sobre el mal (éste a menudo representado como la codicia que algunos personajes manifiestan de forma más que explícita).
Tras estos cuatro primeros cuentos los editores de este volumen han decidido mostrarnos aparte, en un apéndice, dos obras singulares. La primera de ella, “Stuss”, de Mijail Lérmontov, puede tratarse de un cuento con final incierto o una novela que su autor no pudo acabar por su repentino fallecimiento. La segunda de ellas, “La isla de Bornholm”, de Nilolái Karamzín, primer cuento ruso gótico en realidad, sufre de la influencia alemana. Sin hacer caso de estas particularidades, podemos decir que ambas obras, que, curiosamente, siempre dejan al lector con la intriga de querer conocer qué es lo que realmente sucedió y sucederá en lo que el autor no nos cuenta, son igualmente interesantes y dignas de reconocimiento.
Rusia gótica, en definitiva, es una interesante antología que nos hace conocer algunos de los mejores cuentos góticos escritos por grandes autores rusos. Estas deliciosas piezas escritas con tan esmerados estilos nos harán viajar a lugares lúgubres perfectamente descritos, islas encantadas de las que salir huyendo, bellos bosques nevados; despertarán en nosotros sentimientos contradictorios: nos harán sentir miedo por las situaciones en las que se sumergen los personajes, rechazo ante los malhechores que siempre están al acecho, el alivio al comprobar que al final todo sale bien. ¿De verdad que no te dan ganas de comprobarlo con tus propios ojos lectores?
He llegado tarde a la literatura rusa más gótica, pero más vale tarde que nunca. No os quedéis vosotros tampoco con las ganas de conocer la escritura de un tiempo tan fructífero: adentraos por fin en las páginas de Rusia gótica, emprended este viaje al pasado sin temor. Estoy segura de que será una experiencia tremendamente grata para todos vosotros.
Cristina Monteoliva

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PRESENTACIÓN DE “EL VUELO DE LOS DÍAS” EN MADRID
El próximo lunes 8 de marzo a las 19 horas en la biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla (Madrid) se presentará “El vuelo de los días”, I Premio Rara Avis de Ensayo (Ediciones Irreverentes), de la escritora Anunciada Fernández de Córdova, actual embajadora de España en Eslovenia. Los presentadores serán Joaquín Leguina y José Luis Alonso de Santos.
NOVELA JUVENIL DE FANTASIA "Kimismo: la Odisea del último Kiyama"
Elisa Cotarelo nos ha escrito para hablarnos de su libro:
Acaba de publicarse la primera parte de la trilogía "Kimismo", una novela juvenil hecha de intrigas y acontecimientos inesperados, donde el protagonista (Samuel) un joven ingeniero industrial que trabaja en una fábrica de automóviles en Madrid se enfrenta a un inesperado cambio que convertirá su vida en un desfiladero de aventuras después de que, tras viajar al pueblo natal de sus padres, muertos en un extraño accidente de tráfico, descubrirá el terrible secreto que les llevó a emigrar y su vida dará un giro radical convirtiéndose en un auténtica odisea donde ya lo único que importará será sobrevivir día a día.
Se puede leer o descargar en la página web: http://www.kimismo.com
"Realidad Aumentada", el sueño de un médico convertido en un thriller tecnológico
Bruno Nievas nos ha escrito para hablarnos de su novela:
Bruno Nievas es médico, y pediatra para más detalle. Ha trabajado en Madrid y en Almería, ciudad esta donde nació y donde ha vuelto para trabajar... y escribir. Tras diez años dedicado a la escritura como una afición, ha decidido por fin dar el "salto" con lo que es ya una novela en toda regla. "Realidad Aumentada" es el título de su primera creación, un thriller protagonizado -como no podía ser de otra forma- por un médico (neurólogo, para más datos) con una inteligencia muy superior a la media que se ve envuelto en un proyecto de altísima tecnología que le atrae no sólo por su contenido, sino por la presencia de una ex-pareja que aún le tiene completamente obsesionado y que es el motivo de que teniendo más de cuarenta años, aún siga soltero.
El cóctel está aderezado con unos intrigantes sueños que sacuden los cimientos del protagonista y una trama que se desenvuelve a toda velocidad y que atrapa al lector en una vorágine por conocer más, dada la enorme cantidad de interrogantes que se abren nada más comenzar la lectura y que son constantemente resueltos por los protagonistas en una carrera contrarreloj.
Tecnología, informática, medicina y alto secreto son varios de los ingredientes básicos de un texto que no pretende otra cosa que atrapar, enganchar y volver adicto al lector con una historia que no se desenlaza hasta el último párrafo, y que deja absolutamente todas las cuestiones resueltas salvo una... ¿Serás capaz de no descubrir cuál es?
Más información en la web del autor http://www.brunonievas.com/ o en la del libro
http://web.me.com/brunonievas/Sitio_web/Realidad_Aumentada.html, donde se pueden descargar las primeras páginas.
Los Lobos del Centeno en el Club de Lectura de la Casa de Cultura de Burela
El escritor Francisco Narla acudirá el próximo martes 16 de Marzo, a las 20:30, al club de lectura que semanalmente organiza la Casa de la Cultura de Burela, para compartir con los asistentes sus Lobos del Centeno.
WEBLIFE, LA COMUNIDAD DE ESCRITORES Y POETAS.
Vitaly Gorlychev se ha puesto en contacto con La Biblioteca Imaginaria para hablarnos de Weblife:
Weblife, www.weblife.es, es una nueva red social para los escritores y poetas hispanos. Ya hay más de 500 autores activos en esta red. Una vez dado alta, usted tiene la posibilidad de crear un blog propio, así como álbum de fotos o su propio grupo, y participar en la vida social de esta red.
Presentación de “CUERPOS DIVINOS” EN MADRID
El jueves 11 de marzo a las 12 horas tendrá lugar en el Centro Cultural de Círculo de Lectores (O'Donnell, 10 Madrid) la presentación de la novela inédita de Guillermo Cabrera Infante publicada por Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores “Cuerpos divinos”. Este acto contará con la presencia de Miriam Gómez Cabrera-Infante y la intervención de Juan Cruz, Fernando Rodríguez Lafuente y Fernando Savater
NACE LA EDITORIAL ZUMAYA (GRANADA)
El pasado miércoles 3 de marzo tuvo lugar, a las 19 horas en la Fundación Andaluza de la Prensa (Granada), la presentación del primer libro de poesía editado por la recién nacida Editorial Zumaya: ‘DE HABLAR CONMIGO’ de José Ganivet (nº 1 de la COLECCIÓN POESÍA MAIOR, una de las tres colecciones poéticas que tiene la editorial -otra es POESÍA ABIERTA y otra, de POESÍA FEMENINA exclusivamente). Intervinieron en este acto Mariluz Escribano, Remedios Sánchez (editoras de Zumaya) y José Ganivet Zarcos (autor del poemario presentado). De la buena acogida de la presentación tanto de editorial como del poemario damos fé con la siguiente foto, tomada donde se pudo, es decir, desde prácticamente la última fila:

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Título: Renacimiento
Autor: Kenzaburo Oé
Editorial: Seix Barral
Págs: 288
Precio: 19 €
Kenzaburo Oé (Osé, Japón, 1935) se ha labrado su reputación literaria a base de retratar el Japón menos exportable, el que no figura en un hipotético canon de la imagen nipona y que estaría encabezado por la gran megalópolis poblada de gente extravagante que tienen su mejor reflejo en el cómic manga y en los dibujos animados que Japón distribuye al resto del planeta. La imagen resultante es la de una sociedad acelerada y turbulenta, preocupada por una perfección inalcanzable y obsesionada con placeres que se niega a sí misma. En la gatera se deja el retrato de un Japón traumatizado por sus propios afanes, la denuncia de una sociedad envenenada por la potencia imperial que iba a ser y su presente realidad de país-portaaviones de Estados Unidos en el Pacífico, cuya descollante economía tecnológica se ve tambaleada cíclicamente por crisis sistémicas que hunden a la nación en severas crisis de identidad.
Oé no está interesado en nada de eso, sino en sus consecuencias. Ya en la lejana ‘Arrancad las semillas, fusilad a los niños’ la guerra mundial era la excusa para retratar la crueldad innata de una sociedad militarizada para con sus propios hijos, a los que encerraban en un poblado infectado de un mal invisible. Si ‘Una cuestión personal’ servía para sacar a la luz el trauma de unos individuos rechazados por la masa por su doble moral y su incapacidad de adaptarse a lo establecido, ‘Renacimiento’ vuelve a insistir en los temas habituales de Oé: los creadores como cuerpos extraños en la naturaleza japonesa, la familia como fuente de sufrimiento por la presencia de un hijo enfermo que simboliza toda la inocencia perdida del país del sol naciente.
Hay que decirlo de entrada: leer a Oé no es fácil, su lectura requiere codos sobre la mesa, silencio y concentración, es decir, precisamente la forma de leer que ya no existe. Si alguien está pensando en que el escritor acompañe sus horas de viaje en el metro, sus tardes en la playa y sus noches de resaca, es mejor que desista, se encontrará un muro infranqueable e impenetrable. Oé crea una fortaleza semántica y de discurso en sus obras que requiere de un lector natural, de un cazador de dobles sentidos y de experiencias internas. Sobre la superficie aletea siempre la sombra de lo que nunca sucede, de lo que se calla y vive en el interior.
También es posible que ‘Renacimiento’ no sea su novela más conseguida. La historia del director de cine Goro, que se suicida después de una ataque de la yakuza japonesa, y de su cuñado Kogito, escritor refugiado en Alemania que reconstruye los pasos que llevaron a la muerte de su familiar y amigo de la infancia no alcanza en ningún momento la fortaleza de discurso de anteriores trabajos suyos. Oé, hombre mayor que ha alcanzado unos venerables 75 años, parece empezar la larga despedida con una escritura cargada de melancolía y ajustes de cuestas con el pasado.
Demasiada realidad y referencias íntimas son las que asume el lector de Oé como para sentirse satisfecho. Es público que Goro y Kogito son trasuntos de su cuñado Juzo Itami y de él mismo, el primero de los cuales se quitó la vida conmocionando a una sociedad que siempre receló de la larga mano de la mafia japonesa detrás. Kenzaburo Oé, una vez más personalista como cuando relata las andanzas de su hijo con retraso intelectual, hace ir y venir a sus personajes, los sumerge en endiabladas reflexiones sobre la naturaleza de la muerte y la despedida y olvida la fluidez para aliviar todos y cada una de sus pesares.
Pero si bien es cierto que la novela no discurre con fluidez, también lo es que nadie como el escritor de Oé sabe hoy en día retratar un Japón lo más alejado posible del estereotipo y de las almibaradas fábulas de escribidores mediáticos como Haruki Murakami o Banana Yosimoto, escritores que han tratado de hacerse un hueco entre los devoradores de manga con desigual éxito. En ‘Renacimiento’ hay una consistente denuncia de la ultraderecha en Japón y sus actividades, un análisis y quasi refutación del mitificado suicidio y un destripamiento doloroso de los valores clásicos familiares para desmontarlos uno a uno. Preciso será esperar a los otros tres volúmenes que cerrarán esta trilogía, ‘¡Adiós a mis libros’! y ‘El chico de la cara melancólica’ para cerrar el juicio sobre una novela que aún no ha sido terminada y que, como toda obra en marcha, necesita de posteriores partes para relucir en todo su esplendor.
Iván Alonso

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Título: Erótica celeste
Autor: Antonio Enrique
Editorial: Comala
Págs: 286
Precio: 10 €
Parece increíble la forma exponencial en la que ha crecido el conocimiento humano en los últimos años después de siglos y siglos de estancamiento. La ciencia llega cada día a más rincones, desvela cada vez más y más misterios. Sin embargo, no parece que los científicos vayan a llegar pronto a descubrir el origen y la naturaleza de ciertos aspectos inherentes al ser humano, como pueden ser el alma o el erotismo. Precisamente de esto último, de erotismo, nos viene a hablar Antonio Enrique en su obra que hoy comentaremos, “Erótica celeste”.
El erotismo siempre ha sido un tema tabú, independientemente del país o cultura al que nos refiramos. Sin embargo, los tiempos cambian a pasos agigantados, se van perdiendo los miedos y, en consecuencia, cada vez se habla cada vez más, y con mayor libertad, de este asunto en nuestros días. Si nos centramos en el mundo literario, diremos que muchos son los autores preocupados en indagar en el universo del amor y de lo erótico, cada cuál desde su propia posición. A veces lo hacen en forma de novela, otras tantas, a manera de estudio, ensayo subjetivo que en parte se apoya en ciencias como la biología, la antropología, sociología, neurología, psicología etc, u obra de reflexión fundamentada. Erótica celeste estaría, y puesto que el mismo autor confiesa que parte de lo que deja escrito entre estas páginas se basa en su propia observación y su experiencia vital, en la segunda categoría.
En Erótica celeste, esta obra acerca del erotismo en el ser humano, Antonio Enrique nos lleva de viaje desde la profundidad de la caverna, donde todo era terrorífico y sólo existía el instinto de supervivencia de la especie, hasta nuestros días, donde las posibilidades de relacionarnos los unos con los otros parecen infinitas. No se trata éste, sin embargo, por muchos siglos que haya entre uno y otro punto, de un viaje largo y pesado, sino más bien de un ameno paseo (los que conozcáis la prosa, siempre lírica y apasionada, de Antonio Enrique ya sabréis a lo que me refiero) con distintas paradas en las que abordar términos tan cruciales como el mal, la empatía (y la falta de ella), la timidez, el comportamiento seductor, el amor celeste, las parejas compensadas, la paciencia, la humildad, etc. Irremediablemente, como véis, lo terrenal y lo cósmico o astral se mezclan en esta obra que aspira a abarcar el asunto desde todos los puntos de vista posibles, dando una explicación válida a la esencia del ser humano, a algo tan misterioso como el erotismo.
Erótica celeste, en definitiva, este tratado tan íntimo de un autor tan polifacético, prolífico y brillante, es una interesante obra de reflexión personal escrita con la rica y agradable prosa que caracteriza a Antonio Enrique, con el fervor del que busca respuestas tanto fuera como dentro de sí mismo. En este libro el lector encontrará muchos puntos con los que estar totalmente de acuerdo, aunque puede que también muchos tantos que choquen con su forma de pensar. Y es que no creo que haya una sola manera de enfocar algo como la erótica del ser humano, este tema que, como decía antes, se le escapa a la ciencia (por ahora, y puede que por siempre). Soy de las que piensan que cada uno debe formarse su opinión sobre el asunto, una opinión acorde con los propios valores, ideales y experiencias, que puede que vaya cambiando a lo largo de los años; sin embargo, también creo que es bueno conocer las opiniones de los otros, pues siempre pueden aportarnos algo nuevo o hacernos replantearnos nuestros propios planteamientos, invitarnos a una nueva reflexión constructiva.
Como decía al principio, la ciencia avanza a velocidad de vértigo. Y aunque muchas incógnitas se están resolviendo en los últimos años, sinceramente, creo que de algunos temas nunca llegaremos a saberlo todo. En cualquier caso, es bueno adentrarse en obras como “Erótica celeste”, pues si bien no puede decirse que lo que en sus páginas se dicen sean verdades absolutas, siempre es posible aprender mucho de las palabras de, en este caso, su autor, Antonio Enrique, tan preocupado por el asunto.
Cristina Monteoliva

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Título: Bebés jugando con cuchillos
Autor: Santiago Eximeno
Editorial: Grupo AJEC
Págs: 202
Precio: 9,90 €
Gusto y conveniencia: La tía de mi amigo Pepito (no es un amigo ficticio), hacía dieta y no adelgazaba. Y es que según descubrieron al tiempo, la buena mujer se tomaba el Biomanán, sí, pero después de meterse entre pecho y espalda el correspondiente plato de cocido o alubias. El sustitutivo alimenticio hacía las veces de postre y ella venga a quejarse de que aquello no servía sus propósitos. Es evidente que le gustaba el Biomanán, pero en esas condiciones no debía tomarlo. Gusto y conveniencia estaban reñidos. A mí con este libro de relatos me pasó algo parecido, al principio no acababa de convencerme, de llenar mis aspiraciones, y por eso me preguntaba si era o no conveniente la forma en que el autor lo pilotaba, si había transmitido su mensaje por los códigos normalizados. Y esto (mi duda), hasta que descubrí (como los familiares de Pepito sorprendieron el fallo garrafal de su tía), que existían relatos quizá con dos propósitos:
Propósito primero: narrar visualmente = la palabra al servicio de la imagen, una servidumbre visual.
Propósito segundo: narrar mediante la palabra = la palabra al servicio de la palabra, o contar una historia literaria pura y dura.
Cuando agarramos un libro casi siempre nos olvidamos del autor. Si Ángel Zapata en su obra La práctica del relato. Manual de estilo literario para narradores dice que el escritor debe saber hasta si a su protagonista le gusta la nata de la leche, lo mismo cabría decir del lector respecto del escritor. Y es que no hay que olvidar que Santiago Eximeno http://www.eximeno.com entre otras cosas es diseñador de juegos de mesa, guionista, y cinéfilo, y eso necesariamente tiene que supurar en su escritura.
Propósito primero: En Propiedad Intelectual así como en Bebés jugando con cuchillos yo encontraba una administración demasiado roñosa de la información, una posología en exceso corta en relación al interés que despertaban los relatos. ¿Puede esa privación molestar al lector? A mí me molestó, porque no se trataba de la acostumbrada ocultación interesada de datos que luego se hacen aflorar y que cierran la narración, que tienen una función estructural, si no datos del todo inocentes: ¿Por qué hay que esperar tanto en Días de otoño para saber que el relato se desarrolla en Lanzarote? ¿Es que este hombre no es muy ducho en esto de la escritura? Pues ocurre simplemente que hay un lote de relatos “cinematográficos”, donde la minuciosidad en la descripción de cada movimiento, de cada acción física del protagonista puede incomodar al lector no habituado (p. 41) al género. ¿Gusto o conveniencia? Pues si me apuran yo diría que en cierta forma esa ralentización conviene al relato, lo ilustra (estoy hablando de Días de otoño, donde el protagonista es un anciano); son narraciones donde lo que menos importa es la siquis del protagonista. Lo más dulce es el relato paradigmático y el exponente más logrado de este grupo primero. También Todo lo que siempre quiso. Luego ya empezamos a ver que no es que al escritor le guste esta forma de narrar, si no que es lo que le conviene al relato, lo que se ajusta, y coincidirán conmigo cuando lean F. A. Q. donde efectivamente la ausencia de cualquier nexo, de información blanca para relacionar los segmentos de esta pieza, favorece el relato.
Será mejor que el lector que tenga ojo vago no acometa esta lectura que ahora mismo recomiendo. Otra vez a vueltas con Días de otoño terminé rascándome la cabeza, pensativo por el final con el que se despacha el relato, que no puedo desvelar. Y luego con Origami, pieza en la que ya empieza a aflorar ese Eximeno “convencional” que tan bien retrata no solo los dolores artríticios sino además del alma. Otro final repentino, raro, para el que no nos hemos preparado, y eso me sentó mal, muy mal. ¡Esto no puede ser una cuestión de gusto, de chulería, para gastar bromas pesadas uno no da esto a la imprenta! Pensé que tenía que haber algo más, que se trataba otra vez de la conveniencia. Y efectivamente llegué a la conclusión (no sé si esto será una pajilla mental) de que estábamos ante modelos de relato que reproducían el cuento antropológico japonés (no sólo por el tufillo nipón de la palabra origami) que el griego Lafcadio Earn se dedicó a recopilar y a poner en papel en el XIX. Y ya fue que a partir de ahí todo rodó mejor, que entendí que nada en Bebés jugando con cuchillos era por que sí, porque a mí me gusta el Biomanán, sino que todo era por la conveniencia de la historia cualquiera que fuera su tipología o molde.
Satisfecho de toda esa compleja teoría sobre un supuesto Feng Sui narrativo que me había montado, ya fue que empecé a disfrutar sin cortapisas de la obra. Quizá por que también coincide con que los relatos pasan mayoritariamente a perseguir el propósito segundo: contar una historia literaria pura y dura.
Si el comprador tuviera que pagar la cantidad de letra que hay en el libro… Y si tuviéramos que hacer una nómina de los géneros que abarcan estos nada menos que dieciocho relatos… Zombis en la que podría ser la España seudorural en Huerto de cruces. Terror cósmico de inspiración “Lovefcraftiana” en un Far West en el que Eximeno, con dos pistolas, no esconde su intención de homenajear al citado Lovecraft y al género western a la vez (Por un puñado de dólares). Tensión, ansiedad, malestar, náusea incluso. El vacío, una vida anodina, una inquietante indefinición sobre los difusos límites de la cordura del protagonista en Fragmento de una flor de pétalos carmesí.
Punto y aparte merece Anunciación. Pura ciencia ficción que brilla en lo literario. Invitación a la paradoja: ¿Hay que adoptar la forma del enemigo para combatirlo? Y entonces, si adopto la forma de mi enemigo ¿no estoy siendo ya mi propio enemigo?
Cuerdas es un relato resistente, pasa la prueba del algodón: no nos incomoda la irrupción de un elemento escandalosamente fantástico en un marco realista. La atmósfera perfectamente dibujada de la infancia…
Y por qué no decirlo: dentro de este volumen tampoco falta el artista experimental. Polaroid constituye una colección de instantáneas terroríficas unas, surrealistas otras, realistas, terriblemente realistas otras, desasosegantes todas. La número 12 dice:
“Un hombre elegantemente vestido se arrastra por el suelo impulsándose con sus brazos. Sus piernas yacen varios metros atrás, amputadas, inmóviles. El hombre vuelve la cabeza a cada momento, los ojos muy abiertos, temiendo que, en cualquier momento, las piernas corran tras él”.
La adolescente de “Los abrazos rotos” de Pedro Almodóvar se extraña de que en el pueblo manchego de donde procede su familia la gente tenga comprada su tumba, costumbre por lo demás bastante común entre los ancianos de algunos pueblos de España. Los mismos que deberían leer el no exento de ironía y humor negro La hora de la verdad. Imitando a la perfección el lenguaje neutro, los defectos de traducción o norteamericanización del español, y la tipografía de un informe, nos introduce en los aspectos prácticos de un hipotético procedimiento escatológico futuro en el que se incluiría el “encierro controlado” (mi novio es un zombí, que diría Alaska). Y en los más tristes (en el libro no hay concesión alguna al optimismo, otro aspecto que llama la atención), como es el caso de la muerte infantil. Es sorprendente ese ejercicio de distanciamiento, de mimesis con algo parecido a un artículo de Selecciones del Reader’s Digest.
Y si de digestiones se trata, desde luego este es lento de metabolizar, pero pesado eso sí que no. Siempre y cuando no se acompañe con un Biomanán después de la comida. Buen provecho.
José Cruz Cabrerizo

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Título: Emily the strange. Los días perdidos.
Autores: Rob Reger y Jessica Gruner
Ilustraciones: Rog Reger y Buzz Parker
Traducción: Alexandre Casal Vázquez
Editorial: SM
Págs: 268
Precio: 12,95 €
Numerosas son las cosas que se pueden perder en la vida, tanto materiales como inmateriales (podríamos pasarnos el día entero haciendo una lista, y aún así no acabaríamos). Sin embargo, hay algo que parece que siempre queda, a pesar de todo: la propia identidad del individuo. ¿He dicho siempre? Es cierto: hasta esto puede desaparecer. ¿Te imaginas despertarte un día en un lugar que te es totalmente ajeno y sin ni siquiera saber quién eres? Así es como arranca “Emily the strange. Los días perdidos”, el libro del que hoy hablaremos.
La chica del vestido negro y eterno mal humor despierta un día en un extraño pueblo de color beige llamado Blackrock. Cuatro son los gatos que la siguen a todas partes, y una extraña camarera la que le da empleo en el bar local, El Dungeon. Y puesto que la chica, la misma que decide llamarse Tijereta hasta que averigüe su nombre, que le ha pasado y porqué está en un pueblo tan pequeño y extraño, también tenía un cuaderno entre sus manos cuando despertó, decide contarnos todas sus aventuras, a manera de diario, desde el primer día hasta el último, justo un mes después.
La narradora y protagonista absoluta de esta historia no es otra que Emily, sólo que ella no sabrá que es así como se llama hasta el final de su aventura. Como decía antes, su apodo mientras averigua que es lo que le ha pasado y como ha llegado a un pueblo tan intrigante es Tijereta. Es un nombre un poco raro para una niña, pensaréis; pero es que esta chica no es nada común, ni como ágil y brillante narradora de su más que curiosa historia ni como persona.
La Emily / Tijereta que conoceremos a lo largo de estas páginas es una niña morena de trece años, muy pocas ganas de sociabilizar con la gente (aunque no todo el mundo le caiga tan mal como ella se esfuerza por demostrar), un gran amor por los felinos, un vestido negro en cuyos bolsillos parece caber de todo y una enorme capacidad para arreglar aparatos mecánicos de cualquier tipo. Con perseverancia, paciencia, astucia y buenas dosis de ironía, así es como logrará esta muchacha averiguar el significado de todas las cosas misteriosas que irá encontrando a lo largo de su camino, y así también nosotros, los lectores.
Acompañan a Tijereta / Emily en esta aventura un sinfín de pintorescos personajes que llenan de colorido un pueblo tan soso y beige de Blackrock fundado por la extravagante Emma LeStrande: Cuervo, la camarera eficiente de poca conversación; Jackey, el niño que lee las mentes; Attikol, el egocéntrico feriante dispuesto a hacer cualquier cosa por conquistar el corazón de Cuervo; su amigo Ümlaut, también enamorado de la poca comunicativa camarera; Schneider, el detective privado y chico para todo; Molly Merriweather, la niña que se parece físicamente a nuestra Tijereta /Emily, aunque poco más... Imposible encontrar a alguien relativamente normal en estas páginas. Aunque, ¿creéis que es algo que haga falta?
Emily the Strange. Los días perdidos, en definitiva, y a pesar de su título, que puede llevar a engaño (no creo que tengan nada de perdidos los días que Emily pasa en Blackrock, ni creo que ningún lector pueda verlo de esa manera una vez sumergido en la lectura) es una muy interesante novela de corte juvenil que, sin embargo, hará las delicias también de los adultos que se decidan a leerla. Con gran inteligencia, astucia y mucho sentido del humor, los autores, Rob Reger y Jessica Gruner nos ofrecen un libro de aventuras original acompañado de unas ilustraciones muy cuidadas (obra de Rob Reger y Buzz Parker). Todo es impredecible en el mundo de Emily, cualquier cosa puede pasar mientras esta chica recupera la memoria. La diversión están, por tanto, totalmente garantizadas.
Espero no perder nunca la memoria, sobretodo porque no creo que supiera salir tan airosa de la situación como la brillante Emily. El libro que hoy os comento es tan sólo la primera parte de sus numerosas aventuras. No puedo esperar para saber cuál será la siguiente de las hazañas de esta adolescente. Estoy segura de que si lees Emily the strange. Los días perdidos, te sucederá lo mismo. ¿A qué esperas para comprobarlo?
Cristina Monteoliva

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