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Comenzamos una nueva actualización de La Biblioteca Imaginaria con la entrevista que amablemente nos ha concedido vía email el escritor Juan Ramón Biedma. Con Juan Ramón hablamos, sobre todo, de su última novela publicada por Salto de Página, “El humo en la botella”, un thriller sin duda original e inolvidable, (como siempre, no adelanto más porque la reseña la podéis leer tras las palabras del autor) que está ya dando mucho de lo que hablar.
No os entretengo más, os dejo por fin con las palabras de Juan Ramón. Espero que disfrutéis de esta entrevista:
¿Cuándo comenzaste a escribir?
El primer paso fue descubrir que lo que yo consideraba realidad no tenía nada que ver con la visión que los demás tenían de nuestro entorno. El segundo paso fue intentar articular esa realidad personal para contármela a mí mismo. El tercero, cometer la excentricidad de contársela a los otros.
¿Correría peligro tu salud mental si te privaran de la Literatura?
Mi estado mental ya está tan drásticamente dañado que, sea cual sea la medida que adopte, algo parecido a la salud es del todo irrecuperable.
¿Cómo surgió la idea de escribir “El humo en la botella”?
Por descarte. Durante una época de mi vida, sostuve interminables conversaciones con personas que sufrían o estaban diagnosticadas de alguna clase de enfermedad mental; como no quería reciclar las impresiones que me produjeron en simple material de charla tabernaria, pensé que lo menos innoble era transformarlas en una novela.

¿Te has basado en algún hecho real a la hora de crear esta novela o todo es ficción?
Todo es real o al menos ha comenzado a serlo desde que tomó cuerpo en este libro; no me fío de los autores que cometen la frivolidad de pensar que sus fabulaciones son, exclusivamente, producto de su invención.
¿Ves capaz a la Iglesia Católica de crear santos milagreros de manera artificial para recobrar la popularidad perdida?
Veo y compruebo cada día que la Iglesia es capaz de cometer mayores e infinitamente menos sutiles barbaridades que esa, no ya para una operación de márketing, materia en la que cada vez están menos atinados, sino simplemente para preservar una respetabilidad muy deteriorada en los últimos tiempos.
¿Con cuál de los múltiples personajes de esta obra podrías llegar a identificarte?
Son gente que vive en las últimas, algunos de ellos conscientemente enamorados de una idea irrealizable, otros movidos por el odio, o por la codicia, por el tedio, o por el miedo, o por la estupidez. Es difícil encontrar uno solo con el que no pueda identificarme.

¿Qué harías si tuvieras una hija como Austria?
Debería, como debería Set Santiago, reunir el valor para encerrarla en algún sitio y tirar la llave; pero seguramente, como él, nunca encontraría el momento de hacerlo.
¿Conseguirá abrir Joaquín Anube su tienda de disfraces en Cracovia?
Pensemos que sí, que todos conseguiremos ese sueño absurdo que nos mueve, porque perseguirlo es lo único que tiene sentido.
¿Crees que queda alguien verdaderamente cuerdo en este mundo?
Queda muchísima gente cuerda: los políticos, los representantes de la judicatura, de la banca, de la policía, los funcionarios en general, los médicos, sobre todo los médicos, buena parte de los periodistas, los conductores de autobús... la inmensa mayoría de la gente habla y se comporta en un alarde continuo de racionalidad, y eso es lo que me parece verdaderamente escalofriante.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en este libro?
El humo en la botella es una novela muy ambiciosa; confío en provocar el asombro de tropezarse con una historia ficticia pero incorporada por personajes que son como nosotros, que son nosotros, sumidos en una trama extrema e imposible, de esas que terminarán ocurriéndonos a todos el día menos pensado.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios?
En estos días estoy terminando una novela por encargo, una historia policiaca de zombis que comenzó como un divertimento y que ha terminado siendo una auténtica aventura y la demostración que la verdadera libertad para los autores no está ya, como antes, en el género, sino en el subgénero.
Muchas gracias, Juan Ramón, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos que tanto este libro como tu novela de zombis policíacos sean todo un éxito.
A vosotros, amigos, como siempre, gracias por estar al otro lado un día más.
Cristina Monteoliva
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El polémico autor del best-seller “La verdadera historia del Club Bilderberg”, Daniel Estulin ha escrito ahora su primera novela, la cual está siendo un auténtico bombazo, convirtiéndose en el libro más vendido del momento.
En la novela de Daniel Estulin la Economía Mundial se halla al borde del colapso, mientras tres ignotos héroes lucharán en la sombra contra esa tropa de poder que rige el destino del mundo. Y cómo dice muy acertadamente Javier Sierra autor de La Dama Azul, “Estulin consigue con su primera novela lo que ya logró con sus libros de investigación: hacernos dudar del mundo en el que vivimos.”
Me consta que tu nuevo libro y primera novela “Conspiración Octopus”, es el fruto de 4 años de trabajo. Afirmas que el 80% de su contenido es real, (basada en una realidad espantosa y peligrosa) mientras el restante 20% forma parte de una trama ficticia. ¿Por qué todo esto en forma de novela? ¿Deseas entretener, concienciar, informar o pretendes hacerlo todo a la vez?
Porque ciertas verdades nunca deberían salir de sus agujeros negros. Por lo menos en su forma real. El lector atento, sabrá distinguir entre la ficción y la verdad, leer entre líneas, saber cuando el autor juega al despiste. Todo eso forma parte de este juego macabro que nos lleva al universo paralelo de humo y espejos. Por encima de todo, me gustaría que el lector no me encasillara como autor de libros de ensayo periodístico. Creo que he sorprendido a mucha gente con la calidad literaria de mi obra que es una obra literaria con un trasfondo real poblado por algunas de las criaturas que vemos tantos veces en los medios de comunicación.
¿Has escrito esta novela para un “público” determinado? ¿Pretendes que llegue a alguien “concreto”? ¿A quién o a quienes va dirigida tu “Conspiración Octopus” ?
Me apetecía mucho escribir una novela. Esta dirigida sobre todo a los lectores con imaginación, inquietudes, lectores sin prejuicios que leen con su espina dorsal, como decía Vladimir Nabokov. Tiene muchos fondos, como cualquier novela de calidad. Primer fondo es la acción de tres héroes intentando salvar al mundo en pleno proceso de desintegración económica. El segundo fondo es más bien periodístico donde muchos secretos que no podía revelar cono ensayo por temas de seguridad saco en forma de ficción. El tercer fondo es el estudio del concepto literario de tiempo-espacio. Y, el cuarto fondo es el estudio del concepto de “PERDIDA”. Todos los personajes de la novela pierden o han perdido algo a lo largo de sus vidas. Simone Casalaro a su hermano Danny. Michael, amor por Simone que se le va. Curtis Fitzgerald pierde la inocencia cuando se da cuenta que su escala de valores estaba muy desajustada; pierde amigos en combate. Louise Arbour perdió a su padre que hizo tambalear a su mundo; Cristian Belucci a su mujer y, como consecuencia para su vida buscando a si mismo. Además, el mundo en si esta a punto de perderse como la consecuencia de este desplome generalizado. Y, los malos, malísimos de Octopus, pierden el dinero y pasan el resto de la novela intentando recuperarlo para destrozar el mundo.
Has escrito y hablado en público sobre ciertas conspiraciones o supuestos programas o políticas secretas de ciertos gobiernos o entidades financieras, nombrando como directamente implicados a personajes enormemente influyentes desde un punto de vista político-económico ¿Te has sentido alguna vez perseguido o vigilado por parte de estos gobiernos o personajes? ¿Alguna vez te has visto en el "punto de mira"? ¿Has sido víctima de algún "intento" de callarte?
Casi desde que empecé a escribir sobre las conspiraciones. En el año 1996, casi me mato cuando estaba a punto de entrar en un ascensor sin suelo. Si no hubiera sido por un amigo que estaba conmigo, me hubiera matado. También ha habido un intento con bomba lapa que no explotó, en el año 1998. En 2003, unos emisarios del Club Bilderberg me ofrecieron un talón en blanco en Paris durante la reunión del Club Bilderberg en Versailles. Esta historia la describo de forma amplia en uno de mis libros sobre el Club. Les pregunté ¿Cuántos ceros costaban la libertad? Me miraron de forma bastante cínica y sin dirigirme una palabra más, me desearon buen día y me dijeron que podía quedarme con el talón como un recuerdo. ¡Aún lo tengo en casa!

¿Pretendes con tus publicaciones acabar con la “maldad mundial”?
Pretendo contar mi versión de la verdad. La trilogía Bilderberg ha tenido un efecto de bomba atómica en la sociedad. Nadie lo esperaba, mucho menos yo. Estos libros tienen algo especial que va mucho más allá del contenido, que llama la atención, llama a la acción, convierte a los lectores en activistas. Bilderberg, literalmente, ha sido el libro revelación mundial, mucho más allá de Stieg Larsson o Meyer aunque ellos obviamente han vendido mucho más. Aún así, creo que la Inmortalidad va ser benévola conmigo y el mundo me recordará mucho más allá de la fecha de mi muerte. Dudo mucho que lo mismo pasará con Larsson o Meyer.
Con Octopus, cambio el registro para llamar la atención a otro tipo de mundo oscuro y cruel, donde nada es como parece. Es un auténtico mundo de humo y espejos. Incluso el final, es completamente inesperado. El lector, hasta la antepenúltima página no sabe quien es el malo del libro.
¿Cómo podemos los ciudadanos comunes defendernos de tanta manipulación? ¿Existen ciertos métodos para salir ilesos de todo este complot?
Primero, APAGAR LA TELEVISIÓN. Nos quejamos de las cámaras de vigilancia en las calles, controles férreos en los aeropuertos, microchips cuando el auténtico gran hermano es la televisión y el lavado del cerebro. Otro elemento clave en la manipulación de la masa social es la manipulación de los sentimientos donde todo que se ve se convierte en BUENO y en MALO. Los medios de comunicación nos tienen condicionados pensar que la supuesta VERDADERA noticia aparece en la portada de New York Times o el telediario de la noche. Así que, consiguieron que la gente siempre desconfíe si un blog o un medio no tradicional de masa saca a la luz algo que se les sale demasiado del guión pre-establecido. Y, esto es lo que más cuesta romper. Y, obviamente, es la ventaja con que juegan los medios tradicionales de comunicación.

¿Cómo accediste a toda esta información que posees?
¡Este es el secreto mejor guardado del mundo de investigación, como la receta de Coca Cola o Kentucky Fried Chicken! El mundo español me había “descubierto” hace 5 años a raíz de LA VERDADERA HISTORIA DEL CLUB BILDERBERG. Sin embargo, Daniel Estulin, como investigador era de las personas claves que en 1995-1996 salvó a Canadá como país cuando los separatistas de la provincia Quebec estaban a punto de llevarse la victoria en el referéndum que hubiese separada la parte anglófona de la parte francófona. Piensa en España y Cataluña. Descubrí planes del Club Bilderberg y lo sacamos a la luz a través de los medios de comunicación. Canadá se jugaba la vida y todos se unieron por la causa. Más de 1.5 millones de canadienses salieron a la calle a decir NO A LA SEPARACIÓN. Era nuestra victoria más sonora.
Tampoco deberías de olvidar que trabajaba 12 años como agente de contra espionaje de los servicios secretos rusos.
¿Crees que en la realidad también habrá un “final feliz” cómo al final de tu novela? ¿Se salvará la economía mundial?
Lo veo mucho más complicado. Actualmente, el mundo esta tambaleando hacia el desplome financiero más grande de la historia contando con el desplome del 1345 que acabó con los bancos Bardi y Peruzzi. Además, los más poderosos quieren destrozar la economía mundial a propósito. La palabra mágica – RECURSOS NATURALES. Somos casi 7 mil millones y dentro de pocos años llegaremos a 10 mil millones. A este paso y, sin la energía nuclear, comeremos y beberemos todos los recursos naturales. Destrozando la economía, los más poderosos pretenden detener este “desgaste” porque la gente humilde, pobre y arruinada no viajan, no compran y no tengan niños.
¿Es cierto que supone un verdadero peligro buscar información en internet a cerca de la palabra “PROMIS” (un sofisticado programa informático/inteligencia artificial que mencionas en tu novela) y que al hacerlo te echas encima el “servicio secreto”, pudiendo ocurrir que pierdes toda la información o datos de tu PC? ¡Cuéntanos más sobre esto y explica a los lectores un poco qué es exactamente “PROMIS”!
Es muy cierto. Existe en la vida real. De hecho, durante la campaña de promoción de CONSPIRACION OCTOPUS, pedí públicamente a los oyentes que no buscaran PROMIS en sus buscadores como Google porque automáticamente generaba la contra búsqueda por parte de la NSA y la CIA. Deberías de saber que más de 100 personas investigando PROMIS murieron de forma extraña, entre ellos uno de los protagonistas principales de la novela – Danny Casalaro. Varios lectores, escribieron a posteriori en mi página de Facebook, comentando que al despertarse el día después de la búsqueda, se encontraron con sus ordenadores vacíos. PROMIS es el Santo Grial contemporáneo. Es un programa informático, con una capacidad de predicción infalible, que ha cruzado un umbral en la evolución de la programación informática, ha dado un salto quántico convirtiéndose en la inteligencia artificial más poderosa del mundo.

¿La suma de dinero “desaparecido” que nombras en tu libro, es una cifra real?
En el mundo real el dinero nunca desapareció. Pero sí, es MUY REAL. La cantidad de más de 223 mil billones de dólares es el dinero que se generó a través de varios programas informáticas secretas como HAMMER, por ejemplo, que nombro en mi libro Octopus. La parte del libro que es 100% cierta es el papel del Presidente de Citigroup John Reed en el manejo de esta cantidad escalofriante de dinero. También es cierto que el dinero se guardó en las 30 cuentas de Citibank, como explica uno de los personajes de mi libro. Desafortunadamente, la muerte de John Reed no es real. Le mato yo en la novela porque ejerzo de Dios. En la vida real, este tipo malvado sigue coleando…por ahora.
¿Nuestra política, economía y sociedad mundial es comparable a la composición del “Infierno de Dante”? ¿Daniel, tú crees en el diablo?
No, creo en la Inmortalidad. Por ejemplo, Bach es inmortal porque si su música no hubiésemos tenido a Beethoven ni a Mozart. Sin Dante, no hubiésemos tenido Italia ni italiano ni el Renacimiento. Nuestra obligación como especie, es asegurarse que dentro de 100,000 años, seguiríamos vivos. Es decir, asegurarse la supervivencia de la raza humana. Y, esto pasa por colonizar el espacio, a través del progreso y el desarrollo que los más poderosos quieren impedir porque no les interesa que seamos 90 mil millones de personas. De esa forma, seguiré vivo a través de los biznietos de los biznietos. Y, para mí, eso es ser INMORTAL.
Quisiera agradecerte, por último, tu disponibilidad, amabilidad y dedicación al contestar a estas preguntas y preguntarte para finalizar si quieres añadir algún comentario más para terminar. ¡Muchas gracias por todo, Daniel! Qué tengas éxito con tu nuevo libro y primera novela (que está siendo un auténtico boom de ventas en todo el mundo) y que ojalá consigas remover las suficientes conciencias para hacer del mundo un lugar mejor.
Claudia Bürk
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El último lunes de este caluroso agosto en La Biblioteca Imaginaria lo traemos lleno de material para vosotros. Por lo pronto, arrancamos con la más que interesante entrevista en diferido que Paula Lapido tuvo la amabilidad de concedernos, entre otras cosas, en relación a su libro de cuentos “Teoría del todo” (como siempre, la reseña tras este artículo).
Puede que a muchos no os suene aún el nombre de Paula Lapido, pero os aseguro que si os adentráis en su obra, nunca más lo olvidaréis.
Y sin más, aquí os dejo con sus palabras:
¿Cuándo supiste que te convertirías en escritora?
La verdad es que recuerdo haber tenido siempre esa aspiración. Sin embargo, el paso del deseo a la realidad puede llegar a ser bastante arduo, y me ha costado encontrar el principio del camino. En este tiempo se me han cruzado otras cosas por la cabeza pero siempre, de una forma u otra, regresaba a la escritura, como se regresa a un hogar que abandonas por temporadas más o menos largas pero al que no puedes evitar volver. Ahora me he acomodado en el salón con la mantita y el ordenador y no tengo intención de abandonarlo, aunque me guste mirar a los pájaros desde la ventana o salir a dar un paseo cuando hace sol.
¿Imaginas tu vida sin la Literatura?
Puedo llegar a imaginármela (en la imaginación todo es posible), pero no me gusta nada la pinta que tiene...
¿Qué encuentras en el cuento que no te da cualquier otro género?
Para mí el cuento es una explosión condensada. Es el pinchazo de una aguja en la garganta o un pellizco en la oreja, te hunde en dos líneas en un universo distinto al tuyo y en pocas páginas te muestra una diapositiva que te deja ganas de más... o así es como me gustaría que fuera, siempre.

¿Qué debe de tener un buen cuento?
Una de los elementos fundamentales para mí es la atmósfera. Me gusta que la ambientación sea especial, característica, incluso decididamente extraña. Además de eso, necesito empatizar de alguna forma con el personaje o personajes, ya sea porque los odie o los ame, porque si no me interesan no podré seguirles. Por supuesto el lenguaje apropiado a la atmósfera y al personaje es también importante, y el conflicto que se plantee y que ponga en marcha la maquinaria de la historia.
¿Por qué titulaste este libro “Teoría del todo”?
El título surgió de dos ideas bastante alejadas entre sí pero que comparten de alguna forma un tronco común: la interpretación científica de la “teoría de todo”. Es una teoría que algunos presumen imposible de formular, la unificación de las leyes del universo y, a la vez, es ambiciosa y pretende explicar todos los fenómenos de la naturaleza.
En mi mucho más pequeña y modesta parcela del mundo, la “teoría de todo” representa con ese nombre el imposible que aspiramos a alcanzar. Por cada uno de los cuentos del libro gravita esa idea de imposible, lo que deseamos más que nada en el mundo pero que, por mucho que nos esforcemos (quizá incluso en la dirección equivocada), tal vez no podamos conseguir.
Y, al mismo tiempo, esa “teoría de todo” es un órdago a la grande: explicar el universo, pero no con leyes físicas y largas fórmulas matemáticas, sino a través de las palabras. Experimentar, ponerme en la piel de otros, cruzar fronteras que tal vez no podría o no me atrevería a traspasar en la realidad... Frente al papel en blanco (¡o el documento de Word!) somos libres para hacer lo que queramos, nada es realmente imposible.

¿Conoces a alguien que viva en un cuarto de baño?
Conozco a algunas personas que viven en cuartos de baño estupendamente decorados, incluso con cerámicas de Porcelanosa y muebles en wengé, pero que tiemblan cada vez que se abre la puerta o ante la perspectiva de salir del baño para ir al salón.
¿Has soñado esta noche con gatos?
Tengo que confesar que no me gustan nada los gatos. O, mejor dicho, no es que no me gusten, sino que me ponen nerviosa. Un gato no te mira, te ve, y eso resulta sumamente inquietante. Procuro no soñar con gatos... o no acordarme.
¿Crees que acabará encontrando el hombre lobo un trabajo que le haga feliz?
No estoy del todo segura, tal vez lo que le suceda es que se dé cuenta de que ser hombre lobo es más importante y divertido para él que actuar como uno en una película de Hollywood.
¿Has sentido alguna vez la tentación de envenenar a alguien con setas?
¿Y quién no? Pero desde luego prefiero compartir unos ricos boletus empanados con alguien que no me inspire ideas criminales. Me encantan las setas (las no venenosas, claro).

¿Qué esperas que encuentren tus lectores en este libro?
Espero que encuentren un espacio un poco o muy alejado de su vida diaria, que les resulte extraño, ajeno pero, al mismo tiempo, con ese punto a la vez inquietante y familiar que te hace revolverte en tu asiento mientras lees.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios?
Siempre estoy pensando en alguna cosa, pero el proyecto realmente ambicioso en el que trabajo ahora es una novela que empecé a escribir hace dos años y que estoy corrigiendo. Se trata de una historia de intriga sobre un hombre obsesivo y amnésico, su búsqueda de la verdad, su deseo de saber cuando ha tenido los ojos y oídos cerrados a todo lo que le rodeaba durante mucho tiempo. Es una lucha contra el vacío, el que le rodea físicamente (la soledad, el aislamiento) y el que lleva dentro (la ausencia de recuerdos).
Ha sido y es un trabajo muy arduo, por lo denso del texto, la complejidad de los personajes y de la historia pero espero que, cuando termine la novela, para final de año si todo va bien, pueda estar orgullosa de ella y del trabajo que he hecho. Mientras tanto, intento compatibilizar la corrección con la escritura de algún relato que otro y la preparación de varios artículos para la web.
Muchas gracias, Paula, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Esperamos que tanto Teoría del todo como tu próxima novela, que esperamos ver pronto en las librerías, te den muchas alegrías.
A vosotros, amigos lectores, gracias por estar al otro lado y seguirnos fielmente.
Cristina Monteoliva
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Comenzamos una calurosa semana más de agosto en La Biblioteca Imaginaria con la interesante entrevista que Inés Mendoza tuvo la amabilidad de concedernos recientemente vía email en relación, sobre todo, a su libro “El otro fuego”, un volumen de relatos diferente que no hará más que despertar llamas dormidas en los lectores (y, como siempre, la reseña tras las palabras de la autora).
No quiero adelantaros más, amigos. No dejéis de leer las palabras de esta magnífica escritora arquitecta o arquitecta de las letras:
¿Cuándo comenzaste a escribir?
Escribir fue siempre para mí algo natural. De niña leía mucho. Llevaba un diario donde narraba mis “aventuras” personales o escribía poemas y cuentos, a veces acompañados de dibujos enmarañadísimos. Pero estoy convencida de que el deseo de escribir surgió realmente junto al anhelo de viajar, vivir cosas nuevas, “ver mundo”. Recuerdo dos libros que me despertaron esa pasión: “Los viajes de Marco Polo”y “El principito”. Hoy aquel deseo no ha cambiado casi nada, aunque ya no se trata de ver sino de hacer mundo; detesto la vida sedentaria y la civilización tal como es.
¿Qué debe tener para ti un buen cuento?
Lo primero que en mi opinión contiene un buen texto, sea del género que sea, es un universo: del autor, de la época, de las lecturas que le nutren; no me gustan esos libros que se esfuerzan en ser “objetivos” o pretenden no adoptar ninguna postura ante la vida, lo que además es imposible. Todos los libros, voluntariamente o no, revelan un universo de ideas, lecturas, deseos o reflexiones personales, pero en los buenos ese universo es como un mapa en el que se lee la sociedad con la que históricamente convive. En realidad, ningún escritor escribe solo; su sociedad también escribe con él, lo que no significa que tenga que estar de acuerdo con ella. Como lectora necesito que bajo la “capa” que aporta la vida psíquica y social del escritor se trasluzcan sus lecturas, que son elecciones vitales, me da igual si se trata de Walter Benjamin, Lord Byron o Carver.
En segundo lugar, y como buena entusiasta del Romanticismo alemán que soy, cada vez me interesan más los libros que surgen de la necesidad de transformar y reencantar la vida. En cambio no me interesan los que aspiran a taquigrafiar la llamada realidad.
Por último, el conocimiento técnico y el pensamiento son necesarios en la literatura como en cualquier actividad.
Además de escritora eres arquitecta. ¿Qué tienen en común la Arquitectura y la Literatura?
Me lo he preguntado varias veces y te confieso que no tengo muy clara la respuesta. Según Heidegger el ser humano es el ser que mora. Somos también seres de lenguaje, conscientes de nuestra existencia. Y a eso, aproximadamente, se supone que se reduce nuestra peculiaridad. Sin embargo, de todas las descripciones de lo humano que he leído, con la que más me identifico es con la de H. G. Wells cuando dice que sólo el hombre es capaz de mentir; me seduce la idea de un ser “mentiroso” cuya actividad vital es imaginar, ya sean libros, edificios, organizaciones sociales… soñar todo lo que aún no existe y podría existir. Para mí, más que habitar o pensar, los seres humanos “utopizamos”; quizá ese sea el punto de unión entre la arquitectura y la literatura. La voluntad transformadora que despliega Fourier cuando concibe el Falansterio no es muy distinta a la que lleva a Proust a encerrarse diez años para terminar En busca del tiempo perdido aun a costa de su vida.
¿Te sientes identificada con alguno de tus personajes? ¿También tú sientes la necesidad de buscar “el otro fuego”?
Como diría Flaubert, “Madame Bovary soy yo”. No, hablando en serio, más que identificarme con mis personajes, siento que de alguna manera son partes mías. En el prólogo del libro, Eloy Tizón califica mis cuentos como planes de fuga. Y es cierto; yo no concibo otra forma de vivir, así que me temo que me pasaré la vida buscando fuegos; a lo mejor es que soy una especie de incendiaria.

¿Cuál de estos cuentos te ha costado más terminar?
“Origami” me resultó difícil técnicamente por la prosodia, que se hace ardua en un texto tan largo y con esa estructura de frases. También tuve que corregir “Mutaciones” con extrema delicadeza para no racionalizarlo.
¿Has conseguido averiguar qué hace el hombre del sombrero negro sentado en la glorieta?
¿Y tú?, ¿qué crees que hace allí?
¿Es peligrosa la Ilusión?
Es de lo más peligroso que hay; la utopía en cambio es muy necesaria. De todas formas mis personajes no son alegóricos; huyo de la alegoría; tiende a anular la polisemia y eso atenta contra la poesía. Como todos los personajes del libro, el de Rosas Amarillas no es una alegoría de nada, es él mismo su propio significado.
¿Siempre nos quedará París?
Casi todos tenemos nuestros lugares mítico-personales. Para mí París es la ciudad de los comuneros, los decadentistas, los románticos, los surrealistas, los impresionistas, la de Simone de Beauvoir, el Art Nouveau, la Revolución Francesa, y la de algunas otras cosas fascinantes que no te puedo contar.

¿Dónde viven los perros-luciérnaga?
¿En el futuro?
¿Qué esperas que encuentren tus lectores en este libro?
Quisiera que encontraran lo que yo he encontrado en tantos libros. Inspiración para moverse, para desobedecer, para rebelarse y transformar.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios?
Yo creo poco en los planes –salvo que sean de fuga-; intento vivir sin ellos; no soy amiga del orden. En todo caso te puedo hablar de búsquedas (más fuegos) literarias o no, que pueden alimentar la escritura. Ahora estoy investigando algo nuevo, experimentando una forma de texto que no sé exactamente a dónde va, pero ya tengo algunos relatos que probablemente estarán en mi próximo libro.
Muchas gracias, Inés, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos que “El otro fuego” llegue a muchos lectores, pues estoy segura de que en este libro encontrarán muchas ilusiones perdidas.
A vosotros, amigos lectores, como siempre, gracias por estar ahí incondicionalmente una actualización más.
Cristina Monteoliva
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Contamos en esta ocasión en La Biblioteca Imaginaria con Alejandro Pedregosa, poeta y novelista que nos trae su última obra, una incursión en la novela negra ambientada en una de nuestras fiestas por excelencia.
En algunas entrevistas has comentado que el punto de partida para que escribieras la novela fue la misma fiesta de San Fermín, lo que viste allí. ¿Podrías explicárnoslo un poco?
En realidad, mi primera intención fue homenajear a una ciudad y a sus fiestas. En todas mis visitas me sorprendía y emocionaba esa especie de amabilidad colectiva que se fraguaba entre gentes de diferentes culturas y condiciones. Más allá del licor, pensé que podía ser la igualdad en la vestimenta lo que provocase ese “buen rollo”. Y a eso me agarré para idear la trama de esta novela. ¿Cómo sería buscar a un asesino entre un millón de personas vestidas iguales?

Entre esta novela y la anterior, «El dueño de su historia», existen diferencias formales y de tono, así como los saltos entre el género narrativo y la poesía. ¿Qué te lleva a elegir una forma u otra? ¿Cómo es tu proceso creativo cuando se pone en marcha?
El género negro demanda sus propias necesidades narrativas. En este sentido, los cambios con respecto a “El dueño de su historia” son evidentes, y yo diría que necesarios. Lo de saltar de la poesía a la novela lo siento como una cosa muy natural en mí. Son necesidades expresivas muy diferentes pero que se complementan muy bien. Es como nadar los cien metros braza y luego los cien mariposa. Es cuestión de gusto y entrenamiento.
Volviendo a «Un extraño lugar para morir», las referencias a la novela negra más clásica y pura son claras, tú mismo las has señalado. Sin embargo, un aspecto que caracteriza a tu novela es el sentido del humor que va transpirando constantemente. ¿Qué importancia tienen esos toques de humor en la elaboración de esta historia?
A mí el humor me parece indispensable en el día a día. Debemos reírnos. Tenemos la obligación de estar alegres porque es la única forma de ganarle terreno a la nada que nos espera a la vuelta de la esquina. En lo que respecta a la novela el humor sirve para descargar la fatalidad de los acontecimientos. Hay lectores que me buscan por Facebook para decirme que, más allá de la intriga, han soltado sus buenas carcajadas leyendo la novela. Para mí es un gran elogio.

Me gustaría destacar la verosimilitud del personaje de Uriza. ¿En quién te has inspirado? ¿Cómo te has documentado para crear el personaje?
La verosimilitud de Uriza se reduce a la construcción de un personaje real y sencillo, como cualquier hijo de vecino. No creo en los héroes, y menos aún en los héroes policías. Uriza es un padre de familia común, con un trabajo más o menos común y unos amiguetes comunes con los que se reúne de vez en cuando a echar unos tragos. La única documentación con respecto a Uriza parte de la simple observación de los varones navarros de cincuenta años.
Mientras iba leyendo, me iba apareciendo Pamplona tal como la recuerdo. Conoces muy bien esa ciudad, ¿verdad?
Bueno, al menos tengo allí los suficientes amigos como para que la novela no tenga ninguna gran pifia sanferminera (risas). Es una ciudad que me encanta, con una diversidad social, ideológica y cultural importante. Plasmar parte de todo esto en la novela era uno de mis principales retos.

¿Hay posibilidad de que continúen las historias del comisario Uriza?
Uriza sigue vivo, sin duda, aunque no creo que aparezca en la próxima novela. Me gusta inventarme en cada nuevo proyecto. Quizá algún día vuelva, porque he pasado muchas horas junto a él y le tengo aprecio, pero de momento Uriza ya ha tenido su San Fermín, debe ahora descansar la resaca y dejarle paso a otros.
Muchísimas gracias, Alejandro, por tu generosidad y amabilidad, como siempre.
Raúl Rubio Millares
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Cruzamos el ecuador del mes de agosto y en La Biblioteca Imaginaria seguimos intentando ofreceros lo mejor de nosotros. En esta entrevista, además, por partida doble. Lo digo porque el autor entrevistado no es otro que Juan de Dios Garduño, colaborador habitual de la casa.
Es probable que muchos sepáis ya que Juande tiene nueva novela a la venta, pero, por si acaso, os cuento que se trata de “Y pese a todo...”, una muy interesante propuesta de terror que hará las delicias de los amantes del género (y, como siempre, la reseña la encontraréis tras las palabras del autor).
No os entretengo más, aquí va la entrevista:
¿Cuándo comenzaste a escribir?
Pues tendría doce años, y no, no empecé por el terror, empecé escribiendo relatos de corte romántico (como mi amiga Megan Maxwell).
¿Puedes imaginar tu vida sin la literatura?
No, por supuesto que no. He orientado mi vida de tal manera que si me falta la literatura no soy nada. Leo una media de sesenta libros al año, suelo escribir una novela cada otoño, soy corrector, aux. de Bibliotecas y archivos, reseño para varias páginas… así que no, no imagino mi vida sin la literatura.

¿Qué encuentras en el género de terror que no hayas en cualquier otro?
El terror es el sentimiento primario más fuerte, mucho más que el amor… y a mí lo que me asusta me atrae, quiero conocer más de él, y escribiendo sobre el terror lo conozco más, lo peor es que él también me conoce a mí, y tiene ojos, y dientes…
¿Y qué me dices de los zombis? ¿Qué crees que tienen estos seres que tantos seguidores tienen ya? ¿Por qué escribir sobre los muertos vivientes y no sobre otro tipo de monstruo?
Supongo que nos atraen porque son la antítesis de nosotros. Ellos no tienen sentimientos, no saben lo que es el terror, ni el amor, ni la piedad, ni la rendición… Es el monstruo perfecto. ¿Por qué escribo sobre zombis? Porque soy escritor de terror. También escribiré o he escrito sobre asesinos en serie, sobre vampiros, sobre mundos apocalípticos… defecto profesional.
¿Cómo surgió la idea de escribir Y pese a todo…?
Tuve que decidir entre re-escribir una novela que le interesaba a la editorial pero con ciertas modificaciones o escribir una nueva. Al final me decanté por la última opción y así nació “Y pese a todo…”

Eres un fan reconocido de Stephen King. De hecho, la acción de esta novela transcurre precisamente en su localidad. ¿Tienes miedo de que la gente piense que copias su estilo?
Para nada. Es cierto que estoy influenciado por su estilo, pero un escritor está tan influenciado por su entorno que nunca podríamos escribir igual. Él ha tenido unas vivencias diferentes a las mías, ha leído libros diferentes a los que yo he leído, le gusta otro tipo de música, etc… Por lo tanto, nuestros escritos y estilos, aunque parecidos, siempre serán diferentes.
¿Tienen algo de ti los protagonistas de esta novela?
De esta y de todo lo que escribo. Siempre se cuela algo, un sentimiento, una situación, un personaje, etc… Sería raro que un autor escribiese algo totalmente ajeno a él (por no decir imposible).
¿Crees que, como se cuenta en “Y pese a todo…” el fin del mundo tal y como lo conocemos puede estar más cerca de lo que pensamos?
Cerca no sé, pero posible sí que es. Para escribir esta novela me tuve que informar mucho, fue así como me di cuenta de lo “desinformados” que estamos sobre la situación actual en el mundo. Nos creemos que los políticos lo tienen todo bajo control pero nos ocultan tantas y tantas cosas… Solo nos podemos ir enterando cuando los informes confidenciales salen a la luz. Pero ya digo, una Tercera Guerra Mundial no es ni mucho menos imposible.

¿Te gustaría que esta historia se llevar al cine?
Sí que me gustaría, aunque me da un poco de miedo el que no sepan transmitir la esencia de la novela, algo que suele pasar en la mayoría de las adaptaciones literarias a cine. Pero vamos, que si algún director de cine lee esta entrevista y quiere tocar a mi puerta que lo haga, luego, ya veremos…
¿Qué esperas que encuentren los lectores en esta novela?
Sobre todo una historia que cuando la terminen, cierren el libro y digan: Dios, qué novela. No quiero dejar una huella indeleble en el lector, pero al menos sí quiero que no se olvide de ella al día siguiente cuando empiece otra. Quiero que la tenga en su estantería y que con el paso del tiempo la relea o la recomiende a sus amigos.
¿Qué nuevos proyectos literarios tienes ya?
Pues estoy un poco atascado en una nueva novela. Es una mezcla de novela policiaca con novela negra (a lo Connolly). También me han ofrecido escribir un guión de cine y estoy dirigiendo con Rubén Serrano otra antología de relatos que será muy sonada.
Muchas gracias por la entrevista.
Muchas gracias a ti por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Eres un gran colaborador y un gran escritor. Esperemos que “Y pese a todo...” siga teniendo tan buena acogida como hasta ahora, y ver pronto también publicada tu nueva novela.
A todos los demás, como siempre, gracias por estar ahí.
Cristina Monteoliva
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Ya sabéis que La Biblioteca Imaginaria no se para nunca, haga frío o tanto calor como este verano del 2010, menos aún cuando tenemos el placer de comenzar esta actualización extraordinaria con la entrevista que vía email nos ha concedido Sonia Ruiz, autora de las aventuras de Daniela, la más atolondrada y divertida de las granadinas literarias de este siglo. Hablamos con ella, entre otros temas, de su nuevo libro Daniela en cuarto menguante, segundo volumen de las aventuras de Daniela Torres (como siempre, la reseña tras este artículo).
No os doy más ya la lata, aquí os dejo con la entrevista. Espero que os guste tanto como a mí:
¿Cuándo comenzaste a escribir?
Pues mis primeros recuerdos son sobre los seis años, aunque a los diez todavía seguía cometiendo algunas faltas de ortografía. Bueno, en serio, siempre me ha encantado relatar historias a los demás para hacerles reír con las más sencillas anécdotas. También he escrito cosas desde pequeña, que ahora guardo escritas en hojas de libreta. Por supuesto, además, me apasiona la lectura. Todo esto se fundió en la escritura a partir de una larga temporada que estuve viviendo en Suiza. Desde entonces hasta ahora apenas he parado de escribir, y mucho más ahora que tengo el ilusionante proyecto de mantener un blog en el periódico digital de Granada ideal.es con pequeños relatos de mis personajes (http://granadablogs.com/atrapandoadaniela)
¿Dejarías tu actual trabajo por la escritura, si llegara el caso?
Me encanta escribir y la farmacia es una fuente de inspiración. Allí tengo contacto con un montón de personas diferentes. Para mí ni escribir ni la farmacia puedo considerarlos como trabajos. Son actividades que me entusiasman.

¿Cómo surge la idea de escribir las aventuras de Daniela?
Me apetecía crear un personaje que retratase la cara más divertida de la vida pero con un humor inocente y elegante. En mis novelas quiero plasmar las burbujas de la vida. La vida hay que afrontarla como una gran aventura y tomar las vicisitudes del viaje con optimismo. Como he dicho, mis historias siempre han sido divertidas. No me veo, de momento, escribiendo otra cosa.
¿Pensaste en una segunda parte después de terminar el primer volumen de los avatares de Daniela?
Sí, desde el principio quería que Daniela fuese una saga. El primer libro, en realidad, es un conjunto de relatos con poca, aunque alguna, relación entre ellos. Se aprovecha así para presentar a varios personajes que irán apareciendo en las siguientes entregas. La segunda novela, “Daniela en cuarto menguante”, ya si toma la forma de novela con una trama continuada, metiéndonos de lleno en la vida de la protagonista y presentando nuevos personajes.
Las aventuras de Daniela, por lo general, podrían encuadrarse en el género chick-lick, aunque muy a la española. ¿Has pensado que, ya que no se escribe mucho de este género en España, podrías convertirte en un claro referente?
Desde el comienzo han encuadrado mis novelas como chick-lit, género que me gusta bastante, aunque yo las veo más bien como pura comedia. Es cierto que la protagonista es una mujer joven y muy de hoy, y no precisamente una heroína en el sentido clásico. Una chica que sobrevive en los tiempos que le han tocado vivir con todo el glamour que la realidad le permite. Así definido, Jane Austen también escribió chick-lit en su época.

Como es propio también del género, Daniela es una obra escrita con un gran sentido del humor. ¿Es éste también un elemento importante en tu vida? Y, por otra parte, ¿no crees que la risa es algo subestimado tanto en la literatura como en nuestra sociedad?
España ha sido la cuna de grandes cómicos, desde Quevedo hasta Buenafuente. Somos un país alegre y a los que nos encanta reírnos. Como decía Valle-Inclán, no hay que perder nunca ese espíritu. Nos hace ser más felices, y afrontar la vida con más energía.
¿Qué tiene Daniela de ti?
Daniela tiene mucho de mí, claramente. Además de ser ambas farmacéuticas y granadinas, y entusiastas de las compras, ambas tenemos en común muchos aspectos, como si de dos buenas amigas se tratase. Nos entusiasmamos con facilidad, y cuando estamos alegres somos las más felices, y cuando estamos tristes somos las más desdichadas.
¿Te has basado en personas reales a la hora de crear los personajes de esta saga? Y más concretamente, ¿puede existir en la vida real alguien como Cándido, el filósofo que lo entiende todo como le da la gana?
Te garantizo que Cándido es real como la vida misma. Es posible que el personaje real en el que está basado sea algo más filosófico, pero hablar con él resulta dificilísimo, porque está a tres niveles por encima de todos nosotros. Las historias de Daniela están repletas de personas que conocemos todos, como las Calasparra, esas hermanas insoportables de puro maravillosas que son.
¿Espabilará alguna vez Daniela?
Espero que no. Daniela mantendrá su inocencia, porque ahí reside su magia. Pasea por la vida sacándole el mayor jugo posible. Mi intención es que, cuando los años empiecen a pasar por ella, y aunque la veremos madurar en muchos aspectos, mantenga intacta su visión optimista sobre la vida y el mundo.
¿Qué esperas que encuentren los lectores en Daniela en Cuarto Menguante?
Espero que pasen un muy buen rato, que les haga ver lo mejor de la vida. Que se den un buen baño de energía positiva a través de la risa, y que, cuando cierren sus páginas, les quede un dulce sabor cada vez que la recuerden.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios?
Ahora he participado en un libro de relatos escritos por varios autores, todo coordinado por el profesor de la Universidad y poeta D. Rafael Delgado. Además, estoy trabajando en la tercera parte de Daniela, en la que veremos como se enfrasca en un largo y exótico viaje repleto de aventuras.
Muchas gracias, Sonia, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos. Esperamos que las aventuras de Daniela te traigan muchas alegrías, y que ese tercer volumen de la colección no tarde en salir para alegría de todos los seguidores de esta granadina sin igual (entre los que me encuentro).
A vosotros, amigos lectores, gracias por estar una vez más al otro lado, más aún con este verano tan caluroso.
Cristina Monteoliva
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Estamos en pleno agosto, pero en La Biblioteca Imaginaria no paramos ni cuando estamos en la playa tomando el sol. En esta ocasión, inauguramos la semana con la entrevista que la autora aragonesa Cristina Grande nos brindó vía email, tan amablemente, hace pocos días. Podría haber sido detective o farmacéutica, aunque finalmente, para deleite de sus lectores, se decantó por la escritura. Hablamos con Cristina de varios temas, pero especialmente de su obra Lo breve (la reseña tras la entrevista, como siempre), un libro original, íntimo y…Bueno, mejor os dejo ya con las palabras de Cristina. Espero que disfrutéis de esta entrevista:
¿Recuerdas en qué momento decidiste que no serías ni detective ni farmacéutica, sino escritora? Quizás a los nueve o diez años, cuando conocí a un escritor local que era amigo de mis padres. Me parecía que siempre que se quedaba a cenar, mis padres se lo pasaban muy bien con él. Había risas y también conversaciones, cosas poco habituales en aquella época. El escritor firmaba como Carjosán.
¿Podrías vivir sin la Literatura? Se puede vivir casi sin nada. Si se puede vivir sin el amor también se puede vivir sin la literatura. Es difícil vivir sin sueños, pero en algunos casos no queda más remedio. De todas formas, no me gusta pensar en negro, las cosas no tienen por qué ir a peor, y aunque dejara de escribir en algún momento, la literatura seguiría siendo una parte de mi vida. Para mí lo más importante de la literatura es que es una forma de mirar, de crear conexiones entre apariencias disímiles a primera vista. En ese sentido sí me siento un poco detective...
¿En qué género te encuentras más cómoda? El cuento corto, de dos o tres folios, es mi medida, la que mejor se ajusta a mi ritmo cardiaco. Me cuesta mucho tensar los cuentos más largos, se me quedan flojos, dispersos, como si en la cuerda del tendedor pusiera demasiadas toallas.
¿Eres una escritora metódica? Más que metódica soy cumplidora. Todas las semanas envío un artículo al Heraldo de Aragón, y no suelo retrasarme cuando me encargan textos para aquí o para allá. Mi método es la necesidad.
¿Cuándo empezaste a escribir los textos de Lo Breve? Empecé en julio de 2002, con mi primer artículo para el Heraldo de Huesca. Lo escribí a mano y contando las palabras una a una.
¿Supiste siempre que acabarías publicando este libro, a pesar de lo íntimo del mismo? La mayoría de los textos ya salieron publicados como columnas, y siempre tuve en mente que estaba escribiendo un libro por capítulos.

¿Podríamos considerar este libro tuyo como un diario o hay algo en él que no haya ocurrido en realidad? Sí, es un diario. Todo es real. También es una especie de autorretrato, donde quiero mostrar mi procedencia y lo que creo que soy. Y son memorias, mías y heredadas. En el libro se entremezclan tres mundos, el rural, el de la casa -con todos sus personajes-, y el urbano, que se refiere sobre todo a Zaragoza y a Huesca.
¿Qué esperas que encuentren los lectores en este libro? No espero que encuentren nada especial. Muchos lectores se reconen en él, sobre todo aquellos que hemos pasado del medio rural al urbano y hemos sido testigos de la progresiva desaparición de un mundo que era demasiado rígido y por tanto frágil y quebradizo al mismo tiempo.
¿Te ha faltado algo por incluir en él? ¿Escribirías una segunda parte? En realidad ya existe otra parte, se titula Agua quieta (Editorial Traspiés, colección Vagamundos) con ilustraciones de Esperanza Campos. No es que me falte incluir nada, más bien al contrario, son libros basados en la repetición, un poco salmódicos, como si hubiera querido escribir un estribillo que permanezca en la memoria.

¿Crees que deberían publicarse más libros de este tipo, que la gente debería abrirse más a los demás en este sentido literario? Soy partidaria de que cada cual escriba como mejor le parece. Hay público para todos y afortunadamente el mercado es lo suficientemente amplio como para que nunca nos falten buenas lecturas.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios? Estoy escribiendo cuentos continuamente, y tengo una novela empezada que va un poco lenta. No tengo prisa. Empecé a publicar a la edad de cuarenta años, un poco tarde para emprender lo que se entiende por una carrera literaria.
Muchas gracias, Cristina, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personajes. Esperamos que todos tus proyectos literarios lleguen a muy buen puerto, pues sin duda tu escritura no podría dejar a nadie indiferente (en el buen sentido de la expresión). A todos vosotros, amigos de La Biblioteca Imaginaria, como siempre, muchas gracias por estar ahí en cualquier estación del año.
Cristina Monteoliva
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Comenzamos esta actualización extraordinaria de La Biblioteca Imaginaria, la última de este mes de julio que ya nos deja, con la entrevista que la escritora Carmen Santos fue tan amable de concedernos vía email recientemente.
Carmen, valenciana de nacimiento que pasó parte de su infancia en Alemania, nos presenta en “Días de menta y canela”, la obra que más tarde veréis reseñada y sobre la que principalmente hemos querido hablar con ella, una interesante historia llena de nostalgia, pasión e intriga.
Pero no quiero seguir adelantando acontecimientos, será mejor que leáis la entrevista y más tarde la reseña, amigos:
¿Cuándo comenzaste a escribir?
Escribo desde que tengo uso de razón. De pequeña escribía cuentos en alemán (eso fue cuando viví en Alemania), a partir de la adolescencia llevé un diario y recuerdo que siempre estaba con la nariz hundida en un libro o redactando cuentecillos con los que pretendía crear algo parecido a las historias impresas con las que disfrutaba.
Sin embargo, no fue hasta bastante después de haber dejado mi trabajo en una multinacional cuando empecé a escribir en serio, es decir, dedicándole a la escritura muchas horas, corrigiendo mis textos con severidad y poniéndome metas.
He leído en tu biografía que dejaste un trabajo de oficina para dedicarte de pleno a la Literatura, ¿te fue difícil tomar esa decisión?
Sí y no. Por una parte fue fácil, porque no me gustaba nada el trabajo que hacía y estaba ansiosa por dar un rumbo diferente a mi vida. Lo que me apetecía era dedicarme a algo relacionado con los idiomas y la literatura. Por la otra, me costó tomar esa decisión porque abandonar un trabajo seguro siempre supone un riesgo. Y eso que cuando lo hice yo, no estaban las cosas tan mal como ahora. Pero me planteé que estaba a punto de cumplir treinta años y si no daba el salto en ese momento, no lo haría nunca. Lo hablé con mi marido y al final decidimos entre los dos que merecía la pena intentarlo.

¿Cómo surgió la idea de escribir “Días de canela y menta”?
Yo viví en Alemania con mis padres, que emigraron allí a principios de los años sesenta, y la idea de escribir sobre aquello la llevaba dentro desde siempre. Hacia mitad de la treintena ya empecé a redactar un “proyecto” de novela que empezaba con una niña que viajaba con su madre a Alemania para reunirse con el padre, que ya llevaba algunos meses trabajando allí. Pero cuando andaba por la página setenta (de ordenador), me di cuenta de que me faltaban oficio y todo tipo de recursos técnicos para sacar a flote una historia que me importaba mucho, y decidí dejarla a un lado y empezar a adquirir experiencia con otras cosas. Escribí muchos relatos y tres novelas antes de animarme a retomar el tema.
Por lo que he leído también sobre tu biografía, creo ver un gran paralelismo entre el pasado de Clara Rosell y el tuyo. ¿Hasta qué punto es autobiográfica esta novela?
Precisamente cuando retomé esta novela, lo primero que decidí fue desechar el enfoque autobiográfico, del tipo libro de memorias, porque pensé que quedaría demasiado personal y no interesaría a nadie. Por eso mezclé los recuerdos de Clara con la intriga que arranca la novela y con la pasión que nace entre Héctor y ella, aderezándolo todo con golpes de humor.
Es cierto que para redactar la parte de los recuerdos de Alemania me basé en algunas vivencias propias y también recurrí a historias que oí contar a los adultos de niña. Pero todo eso no lo metí en la novela tal cual, sino añadiéndole mucha imaginación y cambiando esas anécdotas a mi antojo, porque lo que más detesto es contar mi propia vida en una novela. Aun así, creo que a los autores siempre se nos cuelan en los libros rasgos nuestros que acaban formando parte de algún personaje, pero procuro evitarlo en la medida de lo posible.
¿Te sientes identificada con el personaje de Clara, más allá de las coincidencias biográficas?
En algunas cosas sí, como por ejemplo en las dificultades que tiene Clara para conciliar la vida laboral y la familiar (algo por lo que pasamos todas o casi todas las madres hoy en día), o sus reflexiones relacionadas con la madurez. Pero también me identifico con rasgos de Héctor o incluso de otros personajes.

¿Y el caso de Héctor Laborda? ¿Es verídico?
No. En esta novela, aparte de las anécdotas de mi propia vida que incluí pasándolas por la imaginación (no diré cuales son; es mejor mantener el misterio), lo demás es todo inventado. No suelo escribir sobre personas reales ni hechos verídicos, porque de hacerlo, tendría la sensación de estar robando vidas ajenas. Además, es mucho más bonito inventarse personajes y hacerles pasar por todo tipo de situaciones.
¿Crees que Clara volverá a ser feliz, a pesar de su difícil decisión?
La verdad es que es difícil responder a esta pregunta sin chafar la novela a los que aún no la hayan leído, pero espero que sí vuelva a ser feliz, vaya…
Añadiré que antes de escribir este final, me lo estuve pensando muchísimo tiempo, porque el corazón me pedía dar una oportunidad a los personajes. Pero después de haberle dado muchas vueltas al tema, decidí que dadas las circunstancias personales de Clara, lo más lógico era que su historia con Héctor terminara como termina, aunque me dio mucha pena hacerles eso.
Hay mucha gente en España que se queja de la inmigración, gente que no recuerda que muchos españoles tuvieron que salir fuera también para obrarse un porvenir. ¿Qué les dirías a esas personas?
Sólo recordarles que no han pasado tantos años desde que nuestros padres o abuelos tuvieron que abandonar España para poder salir adelante. España siempre fue un país del que la gente emigraba, ya fuera a la Europa rica o a América del Sur, para poder comer de caliente y creo que eso no deberíamos olvidarlo nunca. Además, dadas las circunstancias actuales, es muy posible que los españoles nos veamos obligados a emigrar de nuevo.

¿Te gustaría que tu novela se llevara al cine?
Me encantaría. Soy muy cinéfila y ver este libro convertido en película sería una gozada. Por cierto, muchos lectores me han dicho que es una novela muy cinematográfica.
¿Qué esperas que encuentren los lectores en las páginas de esta obra?
Me gustaría sobre todo que disfruten con su lectura, que se conmuevan con lo que les pasa a los personajes, que se rían (o sonrían) ante las ocurrencias de Clara… y que se hagan una idea de cómo fue la vida de los que emigramos con nuestros padres a los países ricos de Europa en los años sesenta.
¿Tienes ya nuevos proyectos literarios?
Ahora estoy metida de lleno en la escritura de una nueva novela, que llevo muy avanzada y con la que me lo estoy pasando de maravilla. No puedo adelantar nada todavía, sólo que será muy diferente de todo lo que he escrito hasta ahora.
Muchas gracias, Carmen, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales (en la segunda podéis ver a la Carmen en su infancia alemana). Te deseamos toda la suerte del mundo tanto con esta obra de la que hoy hemos hablado, Días de menta y canela, como con todas las que vengan.
Y a vosotros, amigos y seguidores, como siempre, gracias por estar ahí.
Cristina Monteoliva
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Comenzamos una semana más en La Biblioteca Imaginaria con una nueva entrevista. En esta ocasión, hemos hablado en diferido con Daniel Hernández Chambers, autor prolífico español al que probablemente conoceréis ya por sus obras de literatura encajadas dentro de la sección juvenil (aunque, como él mismo dice, y tal y como he comprobado yo misma tras leer “El enigma Rosenthal”, novela gótica de la que os hablaré más tarde, su literatura puede ser saboreada perfectamente por cualquier tipo de público).
No os entretengo más, amigos. Os dejo ya con las palabras de Daniel:
¿Qué es para ti la Literatura?
Un modo de vida, una aventura, un placer…
¿Cuándo comenzaste a escribir?
Muy muy joven. Tendría alrededor de 8 años, estaba entusiasmado con El Señor de los Anillos y me puse a escribir un relato plagado de hobbits, orcos, elfos… Pero a escribir más o menos en serio empecé durante la universidad.
¿Es más complicado escribir literatura juvenil que literatura para adultos?
Sinceramente, creo que no. Sí es cierto que tiene sus peculiaridades, por el público al que supuestamente va dirigida, pero siempre digo que lo de “literatura juvenil” a mi modo de ver es muchas veces una etiqueta “trampa”. Hay obras de literatura juvenil que podrían ser leídas perfectamente por lectores “adultos” pero muchas veces esos lectores no les prestan atención precisamente por la etiqueta. En el caso de mis novelas, pienso que pueden ser perfectamente leídas y disfrutadas por lectores de muy diversas edades.
Al escribir procuro no pensar en los posibles lectores; intento escribir el tipo de historias que me gusta leer. Si consigo que me gusten a mí, es fácil que les gusten a otros.

¿Crees que los escritores de literatura juvenil españoles lo tienen más difícil que los extranjeros en España?
Parece que cada vez hay más editoriales dispuestas a apostar por autores españoles, aunque sí es cierto que sigue habiendo un buen número que tiene su catálogo lleno casi exclusivamente de nombres extranjeros. Hay que comprender que al fin y al cabo una editorial es un negocio, invierte su dinero y quiere obtener un beneficio, es lógico y comprensible. Apostar por autores extranjeros que ya han vendido bastante bien en su país de origen es más fácil que hacerlo por autores españoles que nadie está seguro de cómo van a funcionar.
Pero creo que la literatura juvenil española tiene actualmente una salud envidiable. Y no debemos olvidar que lo importante es el libro, no el autor ni su nacionalidad.
Has quedado finalista dos veces en el Premio Gran Angular. ¿Volverás a intentarlo con este premio?
Por supuesto, aunque este año no creo que pueda. Creo que es uno de los premios más importantes en el ámbito de la literatura juvenil.
¿Cómo surgió la idea de escribir “El enigma Rosenthal”?
No hace mucho en una visita a un instituto me preguntaron cómo y de dónde me venían las ideas para las historias que escribo, y les puse el ejemplo de esta novela: la idea central de El enigma Rosenthal se me ocurrió una tarde de 2006 paseando a mi hijo Martin (el que le da su nombre a uno de los protagonistas de la novela) por la playa. Es decir, las ideas me vienen en el momento menos pensado y sin que haya relación alguna entre ellas y el lugar donde estoy o lo que estoy haciendo en ese momento. ¿Qué relación hay entre una tarde de principios de verano, un tipo empujando un carrito de bebé, y una historia gótica llena de oscuridad y misterio? Muchas veces un simple detalle, o un comentario aislado, una frase de un libro o de una película, pueden tener el efecto de despertar la imaginación y provocar todo un torrente de ideas que acaban por convertirse en una novela.

¿Por qué situaste la acción en Alemania y no en España, por ejemplo?
La novela está dividida en tres partes y la segunda de ellas, que tiene lugar en la tristemente célebre Noche de los Cristales Rotos, es trascendental, así que no había opción de situarla en un lugar distinto a Alemania. La historia de El enigma Rosenthal estuvo desde el origen situada en Alemania.
¿Cuál es tu personaje favorito en esta novela? ¿Te sientes identificado con alguno de ellos?
El de Katia, sin duda. A todos les tengo mucho cariño; a Martin, el chico que pierde a su hermano y no sabe cómo reaccionar; a Thomas, que va tirando de un ovillo sin tener la más remota idea de lo que hay en el otro extremo; a Nicholas, el personaje que no llega a ser un personaje, sino sólo un recuerdo; al profesor Breitner, que tiene el valor de reconocerse un cobarde… pero Katia, con toda la tragedia que tiene a sus espaldas, creo que es el personaje más atractivo.
¿Escribirías una segunda parte para esta novela?
Algo hay pensado, pero todavía no está decidido y desde luego no será pronto. Ahora mismo tengo muchas historias pendientes.

¿Qué esperas que encuentren tus lectores en esta novela?
Sinceramente creo que es una novela muy entretenida, llena de misterio y de intriga, con diferentes historias que van confluyendo en un mismo lugar.
¿Qué nuevos proyectos literarios tienes ahora?
Supongo que no pasará nada por decírtelo: acabo de “vender” por primera vez una novela antes de haberla terminado de escribir. Estoy ahora mismo metido de lleno en ella. Saldrá en 2011, aunque todavía no hay una fecha más concreta que esa.
En cuanto la haya concluido, tengo otras dos obras esperándome. Ya tengo tomadas muchas notas e incluso tengo partes ya redactadas, así que sólo estoy esperando tener tiempo para dedicarme a ellas por completo. Una es una obra de fantasía y la otra es una historia más realista, pero también con ciertos toques fantásticos.
Aparte de eso, tengo otras dos novelas que saldrán a la venta en los próximos meses, una con Versátil Ediciones (que ya me ha publicado también La ciudad de la bruma) y la otra con Baile del Sol Ediciones.
Muchas gracias, Daniel, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperamos ver muy pronto en las librerías tus nuevos proyectos literarios, y que todos te den muchas alegrías.
A vosotros, amigos lectores, como siempre, gracias por estar ahí una semana más.
Cristina Monteoliva
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