LA BIBLIOTECA IMAGINARIA
Tu web de recomendaciones literarias
PresentaciónLa BibliotecaSala de ExposicionesEnlacesContacto
La Biblioteca
Conversando en diferido con IGNACIO PADILLA
29/12/2008 11:19:30

Nuestras conversaciones en diferido han cruzado por fin el charco para conocer las respuestas del mexicano Ignacio Padilla, autor que recientemente ha publicado el libro de relatos El Androide y las quimeras en España (cuya reseña, como siempre, veréis tras esta interesante entrevista).


Ignacio Padilla es un autor de talento reconocido a nivel internacional. Sus obras han sido traducidas a más de quince idiomas y le han reportado premios tan importantes como el Premio Primavera de Novela 2000, por Amphitryon y el Premio Mazatlán de Literatura 2006 por su novela La Gruta del toscano.


Sin más preámbulos, os dejo con la conversación:


¿Cuándo supiste que querías ser escritor?


No estoy seguro. Creo que recuerdo desear escribir desde que descubrí el milagro de leer. Desde entonces escribo por amor y por venganza: siempre he deseado que otros experimenten, a través de lo que escribo, la misma desazón y el mismo placer que en mí provocaron y siguen provocando algunos libros entrañables.


¿Imaginas tu mundo sin la escritura?


No. Definitivamente soy mi escritura porque, como cualquiera, soy mi memoria. Y mi única manera de articular lo que recuerdo que soy es a través de la escritura.


¿Cómo empezaste a escribir LA MICROPEDIA?


Se conjugaron hace décadas, por una parte, mi irremediable condición de autor de cuentos con unas cuantas obsesiones presentes en todos mis textos, y por otra, mi añoranza, mi admiración y mi gratitud por proyectos cuentísticos serios, de gran envergadura y unitarios.


¿De dónde surge el título de este libro, “El androide y las quimeras”?


El título alude a dos de los elementos pivotales de los doce cuentos que conforman el volumen. Surgieron así y es así como pude o prentendí conjugarlos, siempre desde el punto de partida de que los cuatro títulos de la Micropedia serían o serán binarios. El anterior volumen, que trata de viajeros, se llama Las antípodas y el siglo; el siguiente quizás se llame El patíbulo y la escarcha, y trata de hermanos. El último volumen,  o lo que podría ser el último, será un bestiario, pero aún no me dice el propio conjunto que título necesita tener.







¿Conoces a algún androide? ¿Y a una quimera?


Quimeras, muchísimas. Con los androides convive cotidianamente mi imaginario y mi ser en el mundo de hoy.


Muchos de estos cuentos se basan en hechos reales. ¿Cuál de estos hechos te ha impresionado más?


Nunca como en éste volumen las anécdotas centrales de mis cuentos han tenido tantos y tan estrechos vínculos con realidades desbordadas o desbortantes. Me han impactado todas, por eso las he escrito. Me estremecen en especial las que dieron origen al texto sobre la obsesión de Edison por crear una muñeca parlante, la historia de la niña que rescataba fósiles del cretácico y las Pólizas de Seguro sobre el Sexo del Caballero D’Eon.


¿Siguen en el fondo del mar las muñecas de Edison?


Me gustaría pensar que así es. Sabemos más del espacio exterior del fondo del mar, lo cual es un consuelo y una esperanza para seguir creyendo que el misterio es todavía posible en el mundo de hoy.








¿Deberíamos dejar en el bosque o la selva a los niños salvajes? ¿Es perjudicial para ellos volver a la sociedad?


También la selva es una sociedad. No es cuestión de deber sino de simple azar.


¿Has conocido a la tercera Alicia?


La tercera Alicia no tiene, creo, fundamento en alguna especulación real. En realidad, surge del enigma de la perversión carrolliana, que todos llevamos dentro, y de los eclipses, que en todos estimula nuestros miedos y fantasías.


¿Supera la realidad a la ficción?


En ocasiones, sólo en ocasiones.







¿Qué esperas que encuentren los lectores en este volumen?


Lo he dicho: el asombro, el horror, las dudas sin respuesta que en mí han dejado otros libros.


¿Y qué nos espera en los siguientes volúmenes de Micropedia?


Espero que las mismas sorpresas que a mí me vienen deparando desde que comencé a escribir esos textos, hace años, y las que me deparan en los años por venir.


Muchas gracias a Ignacio Padilla por hacer un alto en sus quehaceres para responder a este cuestionario. Ha sido todo un placer conversar con este autor al que auguramos mucho éxito con éste libro del que hoy hablamos, El Androide y las quimeras, así como con sus próximas obras.


Gracias a vosotros por estar ahí una semana más.



                                                             Cristina Monteoliva


EL ANODROIDE Y LAS QUIMERAS. Ignacio Padilla
29/12/2008 11:10:14

Título: El androide y las quimeras


Autor: Ignacio Padilla


Editorial: Páginas de Espuma


Págs: 128


Precio: 14 €


 


Todos sentimos miedo alguna vez, admitámoslo. Tenemos miedo de lo que no conocemos, de lo que nos está pasando, de lo que nos pasará. Desde antiguo, el ser humano le ha puesto nombre a muchos de estos temores, les ha dado forma y ha hablado de ellos con la esperanza de perderlos así de vista. De igual manera, miramos al futuro y nombramos a seres que no sabemos si existirán o no algún día. En el pasado, las quimeras; en el futuro, los androides. Y todos ellos en el nuevo libro de Ignacio Padilla, El Androide y las Quimeras.


El Androide y las quimeras no es otro libro de relatos más, como alguien pudiera pensar a simple vista, sino la segunda entrega de un total de cuatro volúmenes, de una obra global denominada Micropedia. Puesto que la realidad supera muchas veces a la ficción (de forma descomunal, en ocasiones), se trata de ofrecer al lector una serie de ingeniosos cuentos inspirados, la mayor parte de ellos pero no todos, en hechos que de una u otra manera han tenido lugar en el mundo en el que nos movemos los mortales, una especie de crónica de lo real dentro del mundo de la ficción que son los cuentos.


Consta esta obra, a su vez, de dos partes bien diferenciadas: El Androide en nueve tiempos y Quimeras de tres orillas. Aparte de la base real que subsiste en la mayoría de ellos o que ha inspirado al autor a la hora de crear estos relatos, estos cuentos tienen más en común, como, por ejemplo, el hecho de que aunque varían en el espacio, prácticamente todos tienen lugar en tiempos que nos quedan ya un tanto lejanos a los lectores de hoy en día, cubriéndose, así, de un halo ciertamente misterioso, a veces nostálgico, otras veces, hasta gótico.


Gracias al Androide en nueve tiempos conoceremos terribles historias de explotación laboral (Las furias de Menlo Park, Las entrañas del turco, Of mice and girls), incluso cuando la trabajadora es una niña (Romanza de la niña y el Pterodáctilo); engaños, más o menos divertidos (Las entrañas del turco, Guía de ruso para principiantes, Pacto de caballeros), crimen (Viaje al centro de una chistera, Antes del hambre de las hienas) y hasta un relato fantástico cercano al ensayo (Las tres Alicias).


Nótese que, en la mayoría de estos cuentos, el hombre, el género masculino en su conjunto, parece no tener corazón, especialmente en su trato con el género opuesto (el que podríamos denominar verdadero protagonista de la obra global), como si esa parte de su anatomía hubiera sido sustituida por un aparato mecánico incapaz de sentir, como si fueran verdaderos androides. Esto nos lleva a pensar, a plantearnos la siguiente pregunta: ¿existe acaso eso que llamamos “humanidad”?


Quimeras de tres orillas, por su parte, nos da a conocer tres impactantes historias de tres mujeres bien distintas, pues en nada se parecen la pobre muchacha marioneta de los opulentos de Galatea en Brighton; la mujer salvaje, arrancada del bosque para devolverla a una sociedad en la que no encaja, de Miranda en Chalons, y la gran seductora y devoradora de hombres de Cirque en Galápagos. Sin embargo, todas estas historias nos resultaran igualmente interesantes, estremecedoras cada una de ellas en su estilo. Nos harán pensar en quién es más quimera de las tres, o si en realidad no lo eran en absoluto y simplemente este calificativo se debe al desprecio y a los prejuicios de los que las llegan a conocer tan superficialmente en estos cuentos. Porque, ¿acaso no suele pasar que conocemos historias de forma parcial y de esa forma juzgamos a sus protagonistas? Volvemos a plantearnos la misma pregunta de antes: ¿acaso hay humanidad?


Androides y quimeras, ¿cuáles son más temibles, que especie te produce más terror? ¿No somos acaso los seres humanos los más temibles de la creación, el mayor depredador de la naturaleza y un lobo para nuestros propios congéneres? Creedme, amigos lectores, estos androides y estas quimeras no os harán ningún daño, y leer este libro que hoy presentamos, El Androide y las quimeras, seguro que os resultará una muy grata experiencia, del todo enriquecedora.


Cristina Monteoliva


LOS CABALLOS CIEGOS. Mariluz Escribano Pueo
29/12/2008 11:08:45

Título: Los caballos ciegos


Autora: Mariluz Escribano Pueo (Estudio preliminar: Remedios Sánchez García)


Editorial: Devenir/El otro


Págs: 166


Precio: 15 €


 


Ancianos y ancianas, niñas y niños. Dolencias del pasado e incertidumbres del futuro. Campos y ciudades. Alegrías y tristezas. Memorias y desmemorias. Si digo que Mariluz Escribano Pueo es una señora mayor, tan mayor como para poder escribir con autoridad sobre la sustancia de la vida, tan mayor como para hacer un “cada oveja con su pareja” del tiempo invertido en existir, no creo que eso le moleste a la autora. Y aunque no me adscribo a los que dicen que un libro te puede cambiar la vida, sí creo es que hay libros que marcan la vida secreta del lector. En mi caso este es uno de ellos, y he tenido la evidencia científica de que no es un espejismo. La cosa fue así: hasta la lectura de esta gavilla de relatos desconocía la existencia de Mariluz y por supuesto (extensión idiota de mi primera afirmación) de su obra. En una reunión de amigos comento las impresiones que me causa este libro y alguien que sí sabe que Mariluz existe y que ha leído algo de lo que escribe, me dice: “Nunca hubiera podido imaginarme que te gustara algo de esta autora”. A mí me parece una prueba concluyente.


“Los caballos ciegos”, que incorpora un interesante estudio preliminar de Remedios Sánchez García, que dilata con sesudas y acertadas observaciones el placer de la lectura, reúne un total de 30 relatos de una brevedad matemática (entre dos y dos páginas y media por relato), cada uno de los cuales se abre con un título sencillo, se desarrolla con una placidez dominical, y termina sus letras sin explosivos finales sorpresivos, ni puntos de sutura sin cerrar, ni bifurcaciones posibles, se acaban y punto. Por eso es que uno se sorprende de llegar a la última página sin haberse cansado de leer  narraciones sin trama argumental, sin intrincados vericuetos,  sólo estampas de vidas sencillas de gentes del campo que viven casi siempre un “tiempo cereálico”, y en los que a veces es más importante el propio paisaje y  la plasmación del momento con toda su atmósfera, que la historia en sí o lo que acontezca a los personajes. Tan solo en un caso la autora coloca a un personaje agrario en un entorno urbano, sin que la experiencia sea lo que se dice bonancible (“Un  día en la plaza”). Y es que el entorno urbano siempre apunta a la tristeza (“Días en la ventana”, que recuerda la mejor escritura de autores de la Generación de los 50,  “La botella de ginebra”, “Uno de gorriones”), y el ámbito rural a la alegría de vivir. Pero es una regla que en cierto momento se quiebra (creo que en “Días de lluvia”, representación de lo que Remedios García da en llamar “realismo lírico” como derivación del “realismo fantástico”), y entonces lo que trae la felicidad o la desdicha es la edad: la ancianidad es el camino hacia la ceguera que no es más que la representación elegante de la muerte (“Tía Antonieta”), hacia el olvido y el abandono (“Últimos días”, donde una anciana de 90 años o quizá la narradora se interroga: “¿Era esto la vida? ¿La sonrisa que pide perdón por lo antiestético de las arrugas, por la torpeza en las piernas, por la constante necesidad de ayuda de todo lo que hago?”), hacia el desamor en “Padrenuestros”, narración con una grandiosidad de gótico flamígero, pero sin el excesivo recargamiento casi modernista del que adolecen algunos otros de los relatos que me han resultado un poco recargados, churriguerescos. 


Contrariamente a lo que cabría esperar, el ejercicio de la memoria autobiográfica casi siempre es luminoso (“La hermana tornera”, “La muñeca rubia”, “Memoria imposible”, etc.) e incluso contiene veladas trazas de humor (“La cama”,  “Mañanas al sol”, y puede que también “Agua de Carabaña”).


Si me piden que lo resuma en pocas palabras digo que es un libro destilado y tranquilo apto para lectores a los que gusta paladear. Ahora bien, si este fuera ese espacio radiofónico de Europa F.M. al que llaman “Si fuera”, en el que a través de pistas se trata de averiguar qué famoso o famosa se esconde detrás de una voz, y a mi me preguntaran “Si fuera una escritora extranjera…” Yo respondería sin titubeos: “Podría ser la Katherine Mansfield del páramo castellano, de la llanura cerealista”.  


José Cruz Cabrerizo


POSTALES DE INVIERNO. Ann Beattie
29/12/2008 11:06:18

Título: Postales de invierno


Autora: Ann Beattie


Editorial: Libros del Asteroide


Págs: 384


Precio: 18,95 €


 


Comienzo a escribir estas líneas en vísperas de Navidad. La televisión nos bombardea con mensajes de felicidad extrema: películas americanas en las que los protagonistas encuentran el espíritu navideño perdido (como si eso fuera tan fácil); gente que gana la lotería en las noticias; anuncios en los que los hijos pródigos vuelven a casa para comer turrón con esos pacientes padres… Alguien podría decir que el libro de Ann Beattie que hoy comentamos, Postales de Invierno, no es de lo más indicado en estas fechas. Yo me atrevo a afirmar lo contrario.


Charles tiene veintisiete años, un trabajo fijo como funcionario, una casa que heredó de su abuela, una madre totalmente neurótica, un padrastro que le llama a deshoras, una hermana en la universidad con un novio que parece gay, y un amigo inseparable a punto de perder su empleo, Sam. A Charles las cosas no le irían tan mal si no dejara de pensar todo el tiempo en Laura, la mujer casada con la que tuvo una aventura y perdió justo cuando ella decidió regresar con su marido. Quizá podría buscarse otra chica con la que salir, pero, ¿cómo deshacerse de la obsesión por Laura?


El guía de esta historia, ese narrador en tercera persona que lo conoce todo de sus personajes y que prefiere el tiempo presente para acercarnos más a la trama, nos muestra una serie de postales del todo curiosas: una mujer que se mete en la bañera intentando huir del dolor, y acaba en el hospital; un hombre que toma una copa con sus hijastros mientras se queja de no haber tenido nunca un hijo biológico; un joven que se lamenta de la muerte de su perra continuamente; otro que es incapaz de concentrarse en su trabajo porque no deja de pensar en la mujer por la que siente una extrema fijación…Escenas, todas ellas, de un invierno extremadamente frío en alguna gran ciudad de la costa este de los Estados Unidos (Rodrigo Fresán, en el prólogo de esta obra, apunta hacia Washington), a mediados de los años 70, con una buena banda sonora (la lista de canciones que se nombran y amenizan estas páginas es extensa), interminables conversaciones telefónicas (y eso que el móvil no existía entonces), así como diálogos que parecen no ir a ninguna parte (no nos dejemos engañar por las apariencias) y paseos en coches cuyas cerraduras se congelan fácilmente.


El frío no está presente tan sólo en las calles nevadas o en esas casas en las que todavía no se ha encendido el radiador, sino también en lo más profundo de los personajes. Tomemos por ejemplo a Charles, el protagonista. Charles, ese joven al que todo el mundo calificaría como “muy buena persona”, por su generosidad y su incapacidad de decir “no”, por muy disparatado que sea el favor que le pidan, parece tener sus facultades congeladas a la hora de tomar decisiones importantes en su vida: su trabajo como funcionario no le gusta, pero es más fácil esperar a que le despidan; y Laura puede que no le quiera y no vuelva con él, pero él es incapaz de pasar página. Para él es mucho más fácil aferrarse a los recuerdos de su infancia y de su relación con Laura que preocuparse por su futuro.


En realidad, el mundo de Postales de invierno, a pesar de ser ésta una novela escrita hace más de treinta años, no se diferencia mucho del actual. Al fin y al cabo, también la crisis económica es un tema muy relevante en nuestros días, así como el de las familias con padres divorciados que se vuelven a casar y los jóvenes que se dejan arrastrar por la corriente, incapaces de poner rumbo a su vida.


Quizá las relaciones humanas sean más fáciles cuando llegue la primavera. Aunque puede que no sea tan fácil deshacerse de esa capa de patetismo que acompaña a esta original y reveladora historia, a la que Rodrigo Fresán califica en el prólogo como “una de las novelas más tristemente graciosas o graciosamente tristes”.


No nos dejemos engañar por los medios de comunicación: hay obras que son imprescindibles en cualquier época del año, aunque sea Navidad y Postales de Invierno no hable precisamente de personas felices. Quizá Postales de Invierno te ayude a apreciar lo que tienes en estas fechas, quién sabe. En todo caso, y como dice Rodrigo Fresán en el prólogo, se trata de una novela para leer al menos una vez en la vida.


Cristina Monteoliva


Conversando en diferido con...JON BILBAO
22/12/2008 11:03:54

Queridos lectores, no podíamos comenzar estas fechas tan festivas sin ofreceros una nueva entrega de nuestras entrevistas en diferido. Esta semana tenemos el placer de conversar con Jon Bilbao.


Jon Bilbao es un prolífico y joven escritor que en el 2008 ha publicado nada más y nada menos que dos obras: El hermano de las moscas (interesantísima novela) y Como una historia de terror (recopilatorio de relatos que trataremos en la correspondiente reseña que veréis más abajo). Ésta última obra, además, ha resultado ganadora del Premio Ojo Crítico de Narrativa 2008.


Y sin más dilación, aquí van las palabras del escritor:


¿Cuándo decidiste que lo tuyo era la escritura?


No hubo un momento en particular. Al principio escribir sólo era una afición entre otras aficiones y ocupaciones, pero con el tiempo fue ganando terreno y terminó por imponerse.


¿Cuento o novela?


Ambos. No voy a entrar en detalles sobre las ventajas y limitaciones de cada uno de los géneros pero, por ejemplo, una de las cosas estupendas del relato es que, por su brevedad, puede funcionar como laboratorio donde hacer experimentos; si no salen bien los entierras en el disco duro sin que hayas perdido demasiado tiempo (en realidad no has perdido nada porque has aprendido algo). La novela te permite sumergirte en una historia y unos personajes durante largo tiempo, conocerlos en profundidad, desarrollarlos; te permite tomarte las cosas con más calma.


¿Dónde encuentras la inspiración?


Me temo que no voy a ser muy original, la encuentro en lo que vivo y en lo que leo. Lo segundo en ocasiones ayuda a dar forma a lo primero.


En el campo de las referencias y las influencias, me parece importante tener algunas no literarias, eso ayuda a “ampliar horizontes”, dicho de una forma poco sofisticada. Algunas de esas influencias para mí son las fotografías de Gregory Crewdson y cómics como los de Jason, Chris Ware y la antigua editorial EC.



¿Qué ha supuesto para ti ganar el Premio Ojo Crítico de Narrativa 2008?


Me temo que el premio está todavía demasiado reciente para que pueda responder apropiadamente a esa pregunta. Por el momento ha supuesto una alegría.


¿Conoces a alguien que robe lencería?


Sospecho seriamente de varias personas pero no tengo pruebas.


¿Puede una pareja sobrevivir a un mes de vacaciones?


Muchas lo hacen. Pero si la pareja es reciente, si todavía no se conocen bien, o si arrastra dificultades o tensiones no resultas, la convivencia forzada en un entorno que no les es familiar se convierte en la situación propicia para que surjan problemas. Es precisamente lo que les pasa a los protagonistas de “La Fortaleza”, uno de los relatos de la colección.  



¿Has hecho alguna vez ayuno para encontrar la inspiración?


No y no creo que lo haga nunca. Por el momento no he tenido el problema de “la página en blanco”, pero no porque no haya habido veces en las que no tenía nada que contar, sino porque asumo que esas no son épocas para escribir; lo son para leer o, sencillamente, para vivir.


El escritor protagonista de “El hambre en los alrededores del lago” se aísla en una cabaña en las montañas y se somete a un ayuno voluntario para purificarse y encontrar la inspiración. Me parece que queda bastante claro desde el principio que es una decisión estúpida y que puede costarle muy caro.


¿Qué te da miedo?


Las entrevistas.


¿Te identificas con alguno de tus personajes?


Del todo con ninguno. Un poco con casi todos.


¿Supera la realidad a la ficción?


Continuamente. La realidad es una permanente cura de humildad para cualquiera que se dedique a contar historias. Pero al mismo tiempo nos regala muchas ideas.



¿Qué esperas que encuentren tus lectores entre las páginas de cómo una Historia de terror?


En primer lugar espero que encuentre historias con las que disfrutar de un rato agradable, emocionarse, pasar un poco de miedo... En definitiva, espero que se lo pase bien. Y en segundo lugar espero que encuentre material para pensar, que se imagine por qué a los personajes les ha pasado lo que les ha pasado, o qué les sucederá después del punto final del relato, o qué les sucedió antes de la primera frase.


¿Tienes ya en mente algún nuevo proyecto?


Estoy trabajando en mi segunda novela, sobre la que, si me lo permites, prefiero no desvelar nada por el momento.



Muchas gracias a Jon Bilbao  por tomarse su tiempo para contestar a esta


tan interesante entrevista (superando su miedo a ser entrevistado)  y por cedernos sus fotos para ilustrarla; y a vosotros, como


siempre os digo, por estar tan atentos. Esperemos que esta obra tenga mucho más éxito que el que ya ha


cosechado hasta ahora y pronto veamos publicado otra obra del autor.


Cristina Monteoliva

COMO UNA HISTORIA DE TERROR. Jon Bilbao
22/12/2008 10:58:45

Título: Como una historia de terror


Autor: Jon Bilbao


Editorial: Salto de Página


Págs: 256


Precio: 18,50 €


 


Hoy en día, en este mundo tan competitivo en el que vivimos, y como puede que ya haya comentado alguna que otra vez, conseguir que te publiquen tu obra ya es todo un logro. Si además esta primera obra funciona lo suficientemente bien entre el público como para que te publiquen tu segundo libro, ya es un triunfo sonado. Y si logras publicar dos libros en un mismo año, lo tuyo es sensacional. Podríamos poner más ejemplos de este extraordinario fenómeno (no son muchos, pero también los hay), pero hoy hablaremos de la segunda obra publicada en el 2008 del autor Jon Bilbao, Como una historia de terror.


Jon, que ya dio muestras de su buen hacer como escritor de nuestros tiempos con su inquietante novela El hermano de las moscas, repite en la misma editorial, Salto de Página, presentándonos esta vez un recopilatorio de buenos relatos con el que, además, ha resultado vencedor del Premio Ojo Crítico de Narrativa 2008. Estamos hablando de un total de siete cuentos con títulos tan reveladores y sugerentes como “Prolegómenos”, “Rata”, “El ladrón de lencería”, “Después de nosotros, el diluvio”, “La fortaleza”, “El hambre en los alrededores del lago” y “Como una historia de terror”. Éste último cuento, el que le da nombre a toda la obra, merece toda una mención a parte, por múltiples razones. La primera de ellas habla de la extensión: Como una historia de terror está a caballo entre el cuento largo y la novela corta, aproximándose más a esta última. En segundo lugar, diremos que si hay un género que Jon Bilbao domina a la perfección, ya sea en el cuento como en la novela, como bien demostrara ya en la ya mencionada novela El hermano de las moscas, éste es el de terror. Bilbao sabe como jugar con la psicología de los personajes y, de paso, con la de los que nos enfrentamos con sus letras, haciendo que el terror, el suspense y la inquietud traspasen el límite de lo imaginario para envolvernos más allá del final de la lectura. Por eso, Como una historia de terror supone una suculenta guinda para este pastel, el colofón con el que dejar el mejor sabor en los labios a los invitados del gran banquete literario que supone esta obra en conjunto.


Podríamos seguir enumerando, pero también el resto de sus cuentos merecen nuestra atención. Así, diremos que los personajes de Bilbao intentan huir de una rutina que les aburre, que ya no les sacia (Prolegómenos, La fortaleza, El hambre en los alrededores del lago); a menudo el detonante de la acción la tiene un personaje secundario disparatado o marginal (Después de nosotros, el diluvio, La fortaleza, Rata) o es el mismo protagonista el que siente que debe vengarse de la sociedad por no comprenderlo (El ladrón de lencería); otras veces, el problema o hastío radica en las relaciones de pareja (Prolegómenos, La fortaleza, Como una historia de Terror), pues no siempre es fácil la convivencia.


 La naturaleza suele jugar un papel importante, como escenario o personaje secundario (La fortaleza, Después de nosotros, el diluvio, El hambre en los alrededores del lago, Como una historia de terror); aunque en otras ocasiones los individuos se mueven en paisajes de lo más urbanos (El ladrón de lencería, Prolegómenos, Rata). También de los animales se sirve Bilbao para crear intriga, incluso terror, entre nosotros (Rata, Como una historia de Terror), quizá porque el resto de seres vivos sigan siendo causa de nuestros miedos más primitivos; tal vez porque, al fin y al cabo, sabemos que lo que le estamos haciendo al medio ambiente y al resto de seres no está nada bien, y tarde o temprano, se rebelarán en contra del ser humano.


En definitiva, Como una historia de terror es una obra que el buen amante del relato breve no debería perderse, un lugar al que acudir siempre que queramos dar un poco más de emoción a nuestra vida, y en el que estoy segura que encontraremos nuevos matices con cada nueva lectura.


En España hay talento a raudales, esto es innegable. Qué no se desanimen todos aquellos que lo intentan aún sin conseguir el éxito deseado. Quizá algún día, tú que lees esto, llegues a publicar una obra por año, o puede que más. Mientras tanto, aprendamos de maestros como Jon Bilbao y su Como una historia de terror, saboreemos obras tan buenas como ésta.


Cristina Monteoliva


PROMOCIÓNATE. Dicciembre 2008 (II)
22/12/2008 10:56:44

AL OTRO LADO DEL ESPEJO: RELATOS, CUENTOS Y OTRAS VERDADES


"¿Por qué no jugamos a que entramos en la Casa del Espejo? juguemos a que el cristal no era más que una gasa transparente de manera que nosotros podíamos pasar de un lado a otro con toda facilidad....."
Alicia a través del Espejo, Lewis Carroll (1832-1898)


Acaba de nacer "al otro lado del espejo" revista  esta, que necesita de tu aportación y alimentarse necesariamente de la virtud e inquietante pasión por la literatura.


Englobada dentro de las actividades que la A.C.La Vida Rima propone con asiduidad, véase "Es hora de embriagarse (con poesía)" revista hermana  que en relativo  poco tiempo ha sido y es referencia a través de la red en nuestro país, latino-américa y los países hispano-parlantes del otro lado del cono sur, obteniendo la nada despreciable cantidad 6000 descargas aproximadas y en consecuencia lecturas, sin olvidar la presencia y esencia en su consejo editorial y redactor de dar a conocer a los nuevos escritores, ilustradores etc. e invitar a la relectura de otros más o menos consagrados. Es por ello que somos conscientes de que faltaba algo para cerrar este círculo vicioso que no es otro que la pasión por la literatura en estos tiempos que corren, y es así por lo que hemos creído necesario dar cabida a la otra cara de la moneda (algo devaluada) como es el cuento corto, relato o microrelato y no por ello un arte menor, al igual que pensamos que la poesía no lo es, aunque algunos piensen lo contrario. Para no perder el hilo y la hebra del principio repetimos una vez más y las veces que hagan falta de lo necesario de vuestra aportación para que este proyecto común salga adelante y no sea un pensamiento en la inopia o una utopía de unos cuantos ávidos lectores por querer ir más allá.


Aquí, en este enlace:  http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/ podréis encontrar la información necesaria para colaborar en la misma, e incluso si quedara alguna duda, en esta dirección de e-mail revista.alotroladodelespejo@gmail.com estamos a vuestra disposición ; sin más, nos vemos, por supuesto que "al otro lado del espejo", allí donde la ficción es una realidad, o viceversa. 


Revista Al Otro Lado del Espejo


 


FERNANDO ALONSO BARAHONA NOS PRESENTA SU NOVELA, LA RESTAURACIÓN


“Anoche soñé que no hacía este viaje “


      De este modo comienza “La restauración “. Roberto, un arquitecto que se acaba de separar de su esposa, viaja en tren hasta la mansión de un aristócrata llamado Andrade .En el viaje conoce a  María, una extraña viajera . Pero cuando en la mansión descubre un cuadro fascinante que retrata a una mujer muy parecida a la viajera comprende que la restauración de aquel cuadro puede resultar decisiva en su carrera profesional . 


    El  sangriento asesinato de Andrade , el misterio del retrato de María Graziella, amante del héroe americano Davy Crockett antes de la batalla de El Alamo en 1836 , la azarosa vida del autor del cuadro , desencadenan una serie de acontecimientos Se entrecruzan nuevos asesinatos, investigaciones históricas que reconstruyen la azarosa vida de María Graziella en Méjico, San Antonio de Béjar  y España …cuyas huellas conducen al magnicidio del general Prim.


      ¿ Qué misterio encierra la familia Andrade  sobre todo Marina, su enigmática hija  ¿….las tramas envuelven la vida de los personajes hasta un desenlace sorprendente .


Puedes ver el trailer de esta novela en http://www.youtube.com/watch?v=fOAk4oJhBxM&feature=email


 

LLAMADAS TELEFÓNICAS. Roberto Bolaño
22/12/2008 10:54:54

Título: Llamadas telefónicas


Autor: Roberto Bolaño


Editorial: Anagrama


Págs: 208


Precio: 7 €


 


Existen autores de un solo libro, de un solo cuento o novela, gente que siente el soplo leve de las musas una única vez en su vida, y nada más. Los grandes autores son aquellos que llegan a constituir, a través de sus textos, un mundo propio, unos personajes que lo habiten.


Roberto Bolaño es de estos últimos. El chileno escribió ensayos, poemas, relatos y novelas (aunque él se definía como poeta), y cada uno de estos textos es una parte, un fragmento, de un todo, de aquella Obra con mayúscula a la que aspiraba Juan Ramón Jiménez. Un buen ejemplo de esto es el libro de relatos Llamadas telefónicas.


El libro está estructurado en tres partes. La primera se titula “Llamadas telefónicas” y se compone de cuatro relatos con trasfondo literario:


· “Sensini”: un escritor sin fama descubre que un gran escritor argentino está participando (y ganando) en la mayoría de los concursos de relatos de provincias españolas en los que él participa, y logra iniciar un contacto que será triste y enriquecedor para ambos, una excelente reflexión sobre el paso del tiempo y los estragos que provoca.


· “Henri Simon Leprince”: la historia de un escritor fracasado durante la Segunda Guerra Mundial, en Francia; pero podría ocurrir en cualquier país occidental actual, ahora mismo.


· “Enrique Martín”: el protagonista, en este caso, es un poeta barcelonés. La clave de su historia: Un poeta lo puede soportar todo [...] pero conduce a la ruina, a la locura, a la muerte.


· “Una aventura literaria”: una “divertida” historia sobre un escritor que comienza a tener éxito y otro que ya lo tiene.


Y el que le da título a la sección y al libro, una historia de amor al límite (un límite que será seña de identidad de Bolaño).


La segunda parte se titula “Detectives” y se compone de cinco relatos:


· “El gusano”: el encuentro de un joven futuro escritor, devorador de libros, con un viejo que parecía un gusano, con su sombrero de paja y un Bali colgándole del labio inferior, al que veía todos los días sentado en un banco de la Alameda.


· Dos historias que tienen, de una u otra forma, a Rusia como protagonista:


            - “La nieve”: la historia de un chileno, Rogelio Estrada, hijo de uno de los dirigentes del Partido Comunista de Chile y que después del golpe militar emigra a la Unión Soviética.


            - “Otro cuento ruso”: una vez más, alguien refiere una historia al que escribe; en este caso, ese alguien es Amalfitano, personaje del universo Bolaño, y la historia es, de nuevo, de la Segunda Guerra Mundial.


· “William Burns”: una historia de violencia, de asesinato e investigación, corta, muy intensa, y que inevitablemente remite a 2666.


· “Detectives”: la conversación entre dos detectives chilenos; de sus palabras extraemos datos que nos sirven para entender la historia de Arturo Belano, el constante narrador, el alter ego de Bolaño, y la historia de Chile en el período inmediato al golpe militar. Un relato que sirve de llave para otros textos, que resulta imprescindible.


La última parte se titula “Vida de Anne Moore”. Los relatos que la componen son cuatro, cuatro relatos que tienen como protagonistas a cuatro mujeres al límite, cuatro mujeres y su relación con la Vida, en distintos espacios y en épocas distintas: Sofía, Clara, Joanna Silvestri y Anne Moore. Y es que Bolaño es un enamorado de la Mujer, en todas sus facetas, como madres, como amigas, amantes o compañeras; la Mujer, el núcleo de la Vida.


Los relatos de Roberto Bolaño perviven en la memoria del lector, renaciendo en la sombra que se escapa por una esquina, en la mirada inquisidora de un transeunte, en la lectura de otra obra, de otro autor, en una película. Poseen ese carácter inquietante de aquellos textos que se llegan a convertir en clásicos.


Quedarse con un solo libro de Bolaño es quedarse a medias, porque el chileno logró crear un universo propio, un mundo de interconexiones, de autorreferencias, una tela de araña de la que no se puede (o no se quiere) escapar.


Raúl Rubio Millares


EL ARCHIVERO DE LA LUBIANKA. Travis Holland
22/12/2008 10:46:55

Título: El archivero de la Lubianka


Autor: Travis Holland


Traducción: Pepa Linares


Editorial: Alianza Editorial


Págs: 391


Precio: 20 € 




La gente buena hace cosas buenas y las malas, lo contrario. Eso fue lo que nos inculcaron nuestros progenitores de pequeños, con esa idea hemos crecido, y muchos aún siguen creyendo en esta dualidad, bien y mal, como una realidad inmutable. Sin embargo, las cosas a veces no son tan fáciles. En muchas ocasiones, las personas de buen corazón y conciencia se ven obligadas a hacer actos que no les corresponden. Si queréis conocer la historia de una de estas personas no tenéis más que comenzar a leer El archivero de la Lubianka, de Travis Holland.


Pável Dubrov es un profesor de literatura que, por culpa de un terrible malentendido, no puede ejercer más la profesión que tanto ama en la academia Kirov. Contra su voluntad, se ve obligado a trabajar en los archivos de la Lubianka, nombre coloquial con el que se denomina a la sede de la policía política o NKDV en la época de Stalin. La vida de este hombre, monótona y gris, dará un inesperado giro el día en que tenga ante sí a uno de los presos de tan nefasta sede, Isaak Bábel, un escritor condenado al que Pável admira profundamente, y ante el cuál no puede quedar impasible.


Travis Holland, autor que hasta esta novela había cultivado principalmente el relato (un género que le ha hecho merecedor de varios premios Hopwood y Meijer), recrea una historia de ficción partiendo de un hecho real: la detención de Isaak Bábel, gran escritor de cuentos ruso, y su posterior ejecución en la Lubianka. El autor nos ubica la acción en el Moscú de Stalin, justo antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial, un mundo en el que ser escritor y, sobretodo, tener ideas propias distintas a las del régimen imperante es francamente peligroso. Con una prosa llena de sentimiento, expresiones, epítetos y metáforas de gran belleza que muchos identificaremos como propias del buen escritor de cuentos,  el narrador externo de esta historia nos introduce en un universo en el que el miedo es un personaje más, una sombra nefasta de la que es difícil deshacerse, como ese invitado impresentable que arruina la que pudiera ser una gran fiesta. Como contrapunto nos encontramos el sentimiento de culpa, esa pesada losa que sobre algunas espaldas recae, ese terrible pesar que hace que las personas de buenos sentimientos no puedan caminar con tranquilidad por la vida a sabiendas que han hecho algo mal.


En un estado totalitario como el de Rusia en 1939, no es de extrañar que nuestro protagonista, Pável Dubrov, ese hombre que no es ni una sombra de lo que fuera antes de la trágica muerte de su amada esposa, y de que se viera forzado a dimitir de su cargo como profesor, no tenga otra opción, para conservar la vida, que archivar y ordenar los expedientes y manuscritos de escritores a los que respeta y admira, para luego ver como todos estos documentos desaparecen entre las llamas del crematorio del edificio. ¿Puede existir una peor condena para un amante de la buena literatura?


Holland completa su elenco con personajes bien definidos, entre los que destacan la madre de Pável, una mujer que no quiere admitir el mal que le acecha; Simeón, el arrogante amigo de Pável, un hombre sin pelos en la lengua; Natalia, la portera y vecina de Pável, esa mujer de terrible pasado con la que Pável llegará a conectar íntimamente; y, por último, Elena, la bella esposa, la eternamente amada, el fantasma que no deja al desdichado marido.


El archivero de la Lubianka, en definitiva, es una obra apasionante que nos muestra el sentir de un pueblo en una época muy concreta, el poder nefasto de los regímenes totalitarios y como la conciencia humana puede vencer de vez en cuando al miedo para hacer aunque sólo sea un poco de justicia.


En este mundo, ni todo es blanco ni negro. Las personas no somos siempre ni totalmente buenas ni totalmente malas. Es fácil juzgar, pero difícil meterse en la piel de los demás para comprender porque alguna vez hicieron lo que hicieron, o hicimos lo que hicimos, aún cuando no era lo justo y/o deseado. Para comprender y aprender nada mejor como leer El archivero de la Lubianka.


Cristina Monteoliva



Conversando en diferido con PATRICIA ESTEBAN ERLÉS
15/12/2008 11:01:45

Después de varias semanas conociendo mejor a autores masculinos de España, hoy tenemos el placer de ofreceros la entrevista que con tanta amabilidad nos ha concedido la escritora zaragozana Patricia Esteban Erlés, finalista del V Premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en 2008 con su obra Manderley en venta. El nombre de esta autora está sonando cada vez con más fuerza, cosa que no extraña a los que ya algo hemos leído de su puño y letra.


La reseña de tan sugerente obra la encontraréis, como va siendo habitual, tras este documento. Ahora, prestemos atención a las palabras de Patricia:


¿Cuándo supiste que lo tuyo era la escritura?


Cuando descubrí que gracias a ella me podía largar de mi vida e inventarme otras mucho más interesantes, allá por sexto de EGB, cuando gané el concurso del colegio con un relato espantoso de una niña maltratada que se escapaba al bosque y además de no castigarme, me premiaron con La historia interminable de Michael Ende y un libro de poesía para niños de Rafael Alberti. Comprendí entonces que escribir era el billete de tren más barato y que si tenías suerte, podías incluso llevarte buenos libros para el viaje.


¿Hay algún libro que te haya marcado como escritora? ¿Y algún autor?


Muchos, muchos me han dejado llena de cicatrices y yo encantada, además. De los primeros que recuerdo, Bella del Señor de Albert Cohen, que leí en plena adolescencia y fue una de esas novelas que no pude soltar hasta que la terminé, aun sabiendo la pena que iba a darme llegar al final. Es la historia de un amor maldito ambientado en la Alemania nazi y sabes desde el principio que no puede acabar bien por todo lo que rodea a los dos amantes, un judío, Solal y la mujer de un burócrata nazi, Ariane. No he querido volver a leerla, por si acaso el paso de los años traicionaba aquella primera impresión, pero con ella creo que tomé conciencia de que los finales tristes me parecían en general mejores que cualquier felicidad y que una docena de  perdices. Ada o el ardor de Nabokov fue otro hallazgo, que me permitió acceder a la obra de quien todavía hoy es uno de mis autores favoritos. Como cuentista, creo que sin duda, como he dicho tantas veces, Silvina Ocampo fue la autora que más me ha marcado, tiene una maldad divertida, femenina y muy fotogénica que no deja de sorprenderme.


¿Qué debe de tener para ti un buen cuento?


La capacidad de cogerte por las solapas en la primera frase y no soltarte hasta el punto final, y que incluso entonces consiga dejarte al borde de un precipicio, haciéndote creer que te ha asomado como lector a un mundo que sigue existiendo una vez eres expulsado de allí.




Patricia y las blythes, foto tomada por RAQUEL FIDALGO




¿Qué ha supuesto para ti ser finalista del V Premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en 2008?


Una alegría tremenda, porque nunca imaginé que pudiera suceder. Me alegré por mi libro, pero también por Tropo, la editorial que siempre confió en las posibilidades de Manderley en venta, y por estar en la final con autores a los que admiro desde hace tiempo. Además tengo la sensación de que el premio ha generado un interés tremendo, al menos en la blogosfera, que nos ha ayudado mucho a los finalistas. En varias bitácoras surgieron polémicas y se aventuraron pronósticos, críticos, escritores y lectores opinaban sobre quién y por qué se podía llevar el premio, lo cual de paso sirvió para promocionar a los candidatos, así que estupendo. Finalmente ganó Óscar Esquivias, un magnífico escritor que desde luego creo que lo merecía. La marca de Creta es un libro hermoso desde el título, que he leído con interés y me ha dejado maravillada.


¿Por qué poner a la venta Manderley?


Porque  me da la sensación de que nadie vende una casa en la que es feliz, pero cuando las cosas se tuercen, uno se pone rápidamente a pensar en una mudanza . Nos cambiamos de casa como el que se desprende de una piel antigua, vieja, gastada, cuando rompemos con alguien, o hay una muerte en la familia, o nace un niño y el piso se queda pequeño.  Esa es la idea que quería transmitir en mis historias, que hablan sobre la ruina de diferentes relaciones, y al final de cada una se adivina que enseguida va a haber una casa más a la venta.


¿Te has inspirado en algún hecho real a la hora de escribir esta colección?


Por supuesto. Todos mis relatos parten de un dato o un esquema argumental real, al que luego le he metido el bisturí para dejar que la historia vaya por donde ella diga. Yo sólo hago de médium, me limitó a escuchar a los personajes o a tirar del hilo, de forma que luego me cuesta incluso recordar el punto de partida del relato. Varias de las historias de amor que terminan como el rosario de la aurora tienen que ver, indudablemente, con cosas que pasaron en mi vida o en la de seres próximos a mí, así que ningún parecido con la realidad es mera coincidencia. Mis amigos ya saben que no soy esa paciente confesora que creían, a estas alturas se han dado cuenta de que si les aguanto mientras se desahogan es por puro interés y que en cualquier momento pueden aparecer en uno de mis cuentos.





¿Te sientes identificada con alguno (o más) de los personajes de estos cuentos?


Sí, me siento identificada con varios de los personajes, desde luego, porque como te digo, intenté ponerme en sus pellejos y contar la historia con credibilidad. La niña de Historia de una breve alma en pena soy yo, el hombre traicionado por Culo de Manzana soy yo, y también soy Culo de Manzana, o el afteryuppie de Celebración. No puedo escribir sin creerme que soy la protagonista.


¿Puede haber historias aunque los amores no sean tan fallidos?


Sinceramente, me da que las historias que salen mal y se hunden con orquesta y dos mil pasajeros a bordo son mucho más atractivas que aquellas que sobreviven a la hipoteca y la alopecia. Por lo menos en literatura, a mí me atraen los finales con cuernos, víctimas, habitaciones destrozadas de hotel…


¿Por qué nos aferramos a las cosas que queremos mucho después de haberlas perdido?


Porque podemos alargar la esperanza de vida de los instantes felices sólo así.


¿Has vivido alguna vez “el fin del mundo”?


Sí, varias, de hecho me gusta mucho salir de entre los cascotes, sacudirme el polvo de la ropa y comprobar que no me falta la cabeza. Soy bastante obsesiva con las sensaciones, esa de estar pasando por un apocalipsis emocional es una de las más recurrentes y he escrito varios cuentos al respecto, porque creo que si hay un momento temible es justo el del día después, cuando te toca reaccionar como si nada, levantarte cuando suena el despertador, saludar al vecino en la escalera. Los humanos estamos fabricados de un caucho extraordinario.







La autora, foto realizada por ÁNGEL SAHÚN




¿Qué esperas que encuentres tus lectores en estas páginas?


Una historia que evoquen de vez en cuando, una sensación compartida, la certeza de que ellos y yo hemos estado sin saberlo en la misma habitación, en alguno de esos interiores de Manderley 


¿Nuevos proyectos en mente?


Sí, ahora mismo estoy escribiendo una novela que me tiene bastante absorbida, y repasando mi tercer libro de cuentos, que espero publicar a lo largo de 2009.



Muchas gracias a Patricia Esteban Erlés  por tomarse su tiempo para contestar a esta maravillosa entrevista  y por cedernos sus fotos para ilustrarla, y a vosotros, como siempre, por leerla. Esperemos que esta obra tenga mucho más éxito que el que ya ha cosechado  hasta ahora  y pronto podamos ver esa novela que prepara en las librerías.




Cristina Monteoliva

25 elementos 1  2  3 
Clásicos reencontrados
Ensayo
Fantasía/Ciencia Ficción
Literatura juvenil
Manuales
Novela contemporánea en español
Novela contemporánea extranjera
Noticias
Novela histórica
Relato breve
Novela negra
Promociónate
Poesía
Cara a cara con...(Entrevistas en directo con los autores)
CONVERSACIONES EN DIFERIDO CON...(Entrevistas via email)
Novela romántica
Thriller
Reseña con entrevista
Segundo asalto
Infantil
Comic / Novela gráfica
Julio, 2008
Agosto, 2008
Septiembre, 2008
Octubre, 2008
Noviembre, 2008
Diciembre, 2008
Enero, 2009
Febrero, 2009
Marzo, 2009
Abril, 2009
Mayo, 2009
Junio, 2009
Julio, 2009
Agosto, 2009
Septiembre, 2009
Octubre, 2009
Noviembre, 2009
Diciembre, 2009
Enero, 2010
Febrero, 2010
Marzo, 2010
Abril, 2010
Mayo, 2010
Junio, 2010
Julio, 2010
Agosto, 2010
Septiembre, 2010